Una situación calificada por el régimen cubano como “muy tensa” y que amenaza con degenerar en un estallido social es la que vive Cuba que este jueves sufrió otro apagón masivo, preludio de que se volverían más constantes ante la grave situación del sistema eléctrico, cuya producción está en niveles mínimos.
Si bien en horas de la tarde comenzó a restablecerse el suministro de energía, el régimen comunista de Miguel Díaz Canel admitió que la situación seguirá crítica, ya que en la isla “no queda «absolutamente nada» de diésel y fuel oil.
«No tenemos absolutamente nada de fuel, no tenemos absolutamente de diésel», dijo el ministro de Energía y Minas cubano, Vicente de la O Levy. «Lo único que tenemos es gas de nuestros pozos, que sí ha crecido la producción, y el crudo nacional, que sí viene creciendo la producción», sostuvo en entrevista con medios cubanos y retransmitida por la Presidencia de Cuba en redes sociales.
«La situación es muy tensa. El efecto del bloqueo nos está haciendo mucho daño, seguimos sin recibir combustible», explicó, antes de incidir en que este «férreo bloqueo energético» tiene lugar tras «un bloqueo desde hace muchos años», por lo que las recientes medidas «agudizaron y tensaron más la situación económica y energética del país».
De la O Levy ha especificado que Cuba estuvo sin recibir combustible durante cuatro meses, hasta la llegada de «un donativo» de Rusia con «unas 100.000 toneladas de crudo», lo que permitió aliviar ligeramente la situación durante el mes de abril, si bien la situación vuelve ya a sus peores momentos.
«Esa es la principal causa de las largas horas de afectaciones, a las que se suma también el estado técnico del parque tecnológico», manifestó el funcionario, quien resaltó que la escasez de combustible provoca que la salida del sistema de cualquier unidad termoeléctrica por avería o mantenimiento derive en apagones. «Hoy estamos con más temperaturas y solamente el sistema electroenergético está trabajando con las termoeléctricas, con el gas y los parques solares fotovoltaicos», explicó.
Así, indicó que «los apagones hoy están en el orden de 20 ó 22 horas y cuando viene (el servicio) son dos horas, hora y media, dos horas, tres horas, cuatro horas en algunos circuitos». «De lo poco que estamos generando, se están protegiendo todos los hospitales, lugares económicos de alta prioridad y otra cantidad de circuitos que tienen que protegerse porque son el respaldo de las fluctuaciones del sistema», argumentó.
«Los sistemas eléctricos trabajan con reserva (…) nosotros no contamos con esa reserva. Esa reserva se fue perdiendo durante los años a partir de la situación económica y financiero producida en un 99,9% producto del bloqueo. Seguiremos bloqueados, pero también resistiendo y buscando alternativas propias, nacionales, con nuestros recursos», aseguró.
En este sentido, hizo hincapié en que el gobierno «está abierto a comprar combustible. No nos negamos a que nadie que nos venda combustible, poder comprarlo», dijo, destacando que siguen “en las negociaciones para la búsqueda de combustible, de todos los tipos necesarios», pero admitió que las condiciones actuales son “extremadamente diferente”, haciendo referencia al alza de precios por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y la problemática en el estrecho de Ormuz».
Washington impuso en enero un bloqueo petrolero a la isla, amenazando con sanciones y aranceles a cualquier país que entregue energía a Cuba, lo que ha ahondado la crisis de abastecimiento, especialmente después de perder el suministro desde Venezuela a principios de año tras la operación militar estadounidense en Caracas, que se saldó con más de cien muertos y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores.
Entre tanto el canciller cubano, Bruno Rodríguez, anunció en la red social X que su país considera aceptar la ayuda de USD 100 millones que Estados Unidos ofreció a la isla con la condición que se se distribuya a través de la Iglesia Católica: «estamos dispuestos a escuchar las características del ofrecimiento y la manera en que se materializaría», escribió.
Mientras, el presidente Díaz-Canel sostuvo que el «bloqueo» impuesto por EE.UU. sería «un modo más fácil y expedito» de ayudar a la isla, al tiempo que aseguró que la “situación humanitaria es fríamente calculada e inducida» por Washington.