Mediante alianzas que superan las dos décadas, empresas del cordón industrial han capacitado a más de 2.000 jóvenes de la zona, facilitando su inserción laboral en sectores estratégicos a través de formación técnica y práctica de excelencia.
Como parte de su compromiso con el desarrollo sostenible y la generación de valor para las comunidades, el Comité Bahía Quintero Puchuncaví (BQP) de ASIVA destaca el impacto de los programas de Educación Dual y Aprendices liderados por sus empresas socias en la zona.
Estas iniciativas buscan complementar el aprendizaje en el aula con experiencias reales en el entorno laboral, facilitando una inserción exitosa de los jóvenes de Quintero y Puchuncaví en sectores industriales estratégicos. Al fortalecer la educación técnica local, el Comité asegura que los jóvenes puedan acceder a empleos de calidad, reduciendo la necesidad de importar mano de obra externa y generando un círculo virtuoso de desarrollo económico y social. Con esto se fomenta la empleabilidad, se mejora el ingreso familiar y se fortalece el arraigo territorial.
Para consolidar este enfoque institucional, Álvaro Verdejo, Secretario Ejecutivo del Comité de Empresas de la Bahía Quintero-Puchuncaví de ASIVA, señaló: «Como Comité, nuestra misión es fortalecer la empleabilidad local como eje del desarrollo sostenible del territorio. A través de la formación dual, buscamos que los jóvenes de Quintero y Puchuncaví se vinculen tempranamente con la industria, accedan a oportunidades reales de empleo y desarrollen su carrera en su propia comuna, fortaleciendo el arraigo y el tejido social».
Formación Práctica y Especialización
El modelo de formación en la bahía cuenta con una trayectoria consolidada, destacando iniciativas de largo plazo. Por su parte, empresas como Puerto Ventanas S.A. y Quintero Energía mantienen alianzas de más de 20 años con el Colegio Sargento Aldea de Puchuncaví. Actualmente, alumnos de tercero y cuarto medio realizan pasantías en áreas de electricidad, administración y mantención.
En esta línea, además, por su parte, COPEC impulsa la Educación Dual y prácticas profesionales formando a 80 jóvenes del Colegio Sargento Aldea y 88 del Colegio Luis Orione. Acompañados por colaboradores que actúan como maestros guías en sus plantas, la empresa vincula efectivamente el aula con el mundo laboral local.
A estos esfuerzos se suman programas como la “Ruta del Aprendiz” de Oxiquim, que acompaña a los estudiantes desde su periodo dual escolar y prácticas de verano, hasta brindarles opciones de ingreso con contrato indefinido. Por su parte, el programa de aprendices impulsado por GNL Quintero desde 2009, en colaboración con Oxiquim desde 2010, y donde ahora se suma Quintero Energía, ha permitido que los jóvenes se capaciten en instituciones de educación superior. Solo en 2025, 30 jóvenes de la zona cursaron un Diplomado en Técnicas de Mantenimiento Industrial impartido por INACAP. Tras egresar, tienen la oportunidad de desempeñarse entre seis meses y un año como ayudantes de operador en el Terminal.
Desde sus inicios, el programa de aprendices ha capacitado a cerca de 500 jóvenes, de los cuales más de 260 vivieron la experiencia de integrarse laboralmente a las empresas impulsoras. En términos globales, sumando todas las modalidades en 25 años de trayectoria, se calcula que el impacto acumulado de la formación dual ha beneficiado a más de 2.000 estudiantes de Quintero y Puchuncaví.
La Visión del Comité BQP
El compromiso de las empresas socias continúa vigente. Actualmente, el programa de aprendices mantiene abiertas las oportunidades para jóvenes de entre 18 y 24 años que residan en la zona, proyectando incluso la apertura de nuevos cupos por parte de empresas como Gasmar a partir de 2026 y 2027. Además, para fortalecer este ecosistema, las empresas impulsan complementariamente becas de apoyo educativo y alianzas con educación superior.
La capacitación de los jóvenes locales se ha vuelto un pilar clave para el objetivo del Comité de transitar hacia un polo industrial de nueva generación. Formar técnicos bajo los mejores estándares asegura la implementación de prácticas más seguras, sostenibles y eficientes, convirtiendo a los jóvenes en agentes de cambio que ayudan a cumplir con exigencias ambientales y productivas de nivel internacional.
