Además, Suecia dejará de reconocer matrimonios entre parientes cercanos celebrados en el extranjero.
El objetivo es contrarrestar la presión relacionada con el honor familiar para acceder a este tipo de casamiento, según señaló el Gobierno de derecha sueco en la proposición de ley presentada el pasado marzo.
«La violencia y la opresión por motivos de honor no tienen lugar en nuestra sociedad», dijo el ministro de Justicia sueco, Gunnar Strömmer, al presentar la ley.
Strömmer resaltó entonces que la prohibición es «una medida importante para asegurar el derecho de cada persona a decidir por sí misma sobre su vida».
Con la adopción de esta ley Suecia se une a otros países como Noruega y Austria, que también han prohibido los matrimonios entre familiares próximos en los últimos años.