Programas desarrollados en 2025 por Fundación Cristo Vive junto a Costanera Norte y Autopista Central permitieron que 62 personas dejaran definitivamente la calle y comenzaran una vida autónoma.
Las autopistas urbanas de Santiago no sólo son vías de circulación para millones de vehículos cada día. También se han transformado en espacios donde cientos de personas en situación de calle buscan refugio para pasar la noche, exponiéndose a riesgos permanentes asociados al frío, la inseguridad y la falta de acceso a servicios básicos.
Frente a esta realidad, Fundación Cristo Vive desarrolla junto a Costanera Norte y Autopista Central programas especializados de acompañamiento social que durante 2025 permitieron apoyar a 648 personas que pernoctaban en sectores cercanos a estas vías de alta circulación.
La iniciativa considera trabajo directo en terreno, atención diurna, acceso a servicios básicos, alojamiento residencial, acompañamiento psicosocial y sociolaboral, además de talleres y actividades orientadas a favorecer procesos de inclusión y autonomía.
Los resultados muestran el alcance de esta labor. A través de la Hospedería Integral Laboral Cardenales, ejecutada junto a Costanera Norte en las comunas de Recoleta y Santiago, se logró atender a 394 personas. De ellas, 119 participaron en programas diurnos, 102 accedieron a atención residencial y 36 lograron egresar exitosamente, dejando atrás la situación de calle.
En paralelo, la Hospedería Integral Laboral Copiapó, desarrollada junto a Autopista Central en Santiago Centro y otras comunas por donde pasa esta concesionaria, alcanzó a 254 personas. El programa registró 100 atenciones diurnas, 82 residentes y 26 egresos exitosos.
En total, ambos dispositivos acumulan 219 atenciones diurnas, 184 personas con atención residencial y 62 egresos exitosos durante este año.
«Egresar significa mucho más que terminar un programa. Significa que una persona logró salir definitivamente de la calle para vivir de manera independiente y autónoma. Detrás de cada egreso hay un proceso de acompañamiento, reconstrucción de vínculos y recuperación de proyectos de vida», explica Teresa Winter, directora del Área Calle de Fundación Cristo Vive.
La profesional agrega que muchas de las personas que viven en sectores cercanos a autopistas enfrentan situaciones de extrema vulnerabilidad. «La calle no es sólo la ausencia de una vivienda. Muchas veces confluyen problemas de salud física y mental, rupturas familiares, desempleo y falta de redes de apoyo. Por eso las soluciones requieren acompañamiento integral y sostenido en el tiempo», señala.
Desafío 2026
La situación de calle continúa siendo uno de los principales desafíos sociales del país. Según estimaciones de organizaciones de la sociedad civil, más de 40 mil personas podrían encontrarse actualmente en esta condición en Chile, una realidad que se vuelve especialmente crítica durante el invierno.
En ese contexto, desde Fundación Cristo Vive destacan la importancia de generar alianzas entre organizaciones sociales y actores privados para acercar oportunidades concretas a quienes viven procesos de exclusión severa. «Las personas en situación de calle necesitan mucho más que una respuesta de emergencia. Necesitan oportunidades reales para reconstruir su autonomía y volver a proyectar una vida fuera de la calle», concluye Winter.