Jaime Coloma y Eduardo Cretton – de la comisión de Seguridad Ciudadana- calificaron como «fundamental» que dicha conducta sea sancionada como si efectivamente hubiese ocurrido.
Los diputados de la Bancada UDI que integran la comisión de Seguridad Ciudadana de la Cámara Baja, Jaime Coloma y Eduardo Cretton, anunciaron la presentación de un proyecto de ley destinado a tipificar como delito el denominado «secuestro virtual», una modalidad que durante la última década ha sido utilizada con creciente frecuencia por diversas organizaciones delictuales para simular la captura de una persona, todo con el fin de conseguir el pago de una recompensa por parte de algún familiar.
Al respecto, cabe recordar que uno de los casos más recientes que se hizo público fue el que ocurrió a fines de mayo en la Región del Biobío y que afectó a una mujer, quien mientras recibía una llamada extorsiva en la que se le amenazaba con atentar contra su familia si cortaba la comunicación, los delincuentes contactaron a sus cercanos simulando su secuestro y exigiendo el pago de $10 millones.
Lo anterior derivó en que la Policía de Investigaciones (PDI) emitiera una serie de recomendaciones para evitar este tipo de situaciones, advirtiendo sobre todo por la información que está publicada en las redes sociales y que suele ser utilizada por los grupos delictuales para cometer sus acciones.
Por lo mismo, considerando que actualmente no existe una figura penal que sancione este tipo de conductas en el país, sino que se terminan calificando como un delito de estafa o amenazas -con penas mucho menores-, los diputados Jaime Coloma y Eduardo Cretton propusieron tipificar esta modalidad delictual en el Código Penal, equiparando sus sanciones a las del delito de secuestro, que van desde los cinco años de presidio hasta la cadena perpetua, dependiendo del tiempo que dure la retención.
“El falso secuestro virtual, lejos de ser un fenómeno aislado, se ha convertido en una modalidad de bajo riesgo para los delincuentes, pero que -lamentablemente- les genera un enorme rendimiento económico. Llevamos años conociendo casos de personas que, producto del impacto emocional que provocan este tipo de llamadas, terminan pagando un rescate por un secuestro que, en la práctica, nunca existió. El problema es que la única forma de enfrentarlo hoy es a través de la prevención, porque la legislación vigente es insuficiente y no castiga como corresponde a quienes cometen estos delitos”, cuestionaron los parlamentarios de la UDI, quienes insistieron en que “hoy un delincuente puede aterrorizar durante horas o días a una madre, haciéndole creer que tiene secuestrado a su hijo, y las sanciones a las que se expone no son proporcionales al daño emocional y económico que generan».
De esta forma, los diputados Jaime Coloma y Eduardo Cretton calificaron como «indispensable» que las penas aplicadas a este nuevo delito sean exactamente las mismas que las de un secuestro real, asegurando que «no podemos seguir permitiendo que quienes cometen estos delitos se aprovechen de la actual legislación y puedan lucrar con el miedo y la desesperación casi en la total impunidad».
«Las organizaciones delictuales han ido sofisticando sus métodos, utilizando la tecnología y las redes sociales para hacer más creíbles sus amenazas. Sin embargo, nuestra legislación se ha mantenido rezagada frente a esta realidad, permitiendo que los delitos se cometan con mayor frecuencia. Por lo mismo, estamos impulsando este proyecto de ley, porque la obligación del Estado es adelantarse al crimen organizado y sancionar como corresponde estas conductas», reiteraron los diputados de la UDI.