Fiebre persistente, dificultad respiratoria y debilidad son señales que requieren atención urgente en menores y mayores de 65 años.
Los cambios bruscos de temperatura generan condiciones ideales para la propagación de distintos virus respiratorios. En este escenario, reconocer cuándo se trata de un resfriado común, influenza o Virus Respiratorio Sincicial (VRS) resulta clave para prevenir complicaciones, consultar oportunamente y evitar cuadros graves, especialmente en lactantes, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Resfriado
El resfriado común es una infección de origen viral ocasionada por algunos virus como el rinovirus, parainfluenza y coronavirus estacionales, y que, por lo general, no tiene complicaciones graves. Entre sus principales síntomas se encuentran los estornudos, tos ocasional, secreción y congestión nasal, y fiebre un par de días.
“Debemos manejar la temperatura alta y el malestar con antipiréticos como paracetamol o ibuprofeno. Además, se aconseja mantener una buena hidratación, no sobre abrigar, mantener cómodo al enfermo y si es que no hay tanto apetito, dar alimentos livianos y frescos. Debemos estar alertas en caso de fiebre por más de 48 horas, decaimiento o dificultad para respirar”, comenta el Dr. Daniel Gambarrotti, pediatra Clínica Dávila Vespucio.
Influenza
Es una afección respiratoria aguda que puede desencadenar cuadros leves o graves como neumonía, y que en muy pocas ocasiones puede llegar a ser mortal.
El doctor Jorge Yáñez, broncopulmonar de Clínica Biobío explica: “Las personas que tienen mayor riesgo de desarrollar cuadros graves son aquellas en edades extremas de la vida. En adultos, principalmente los mayores de 65 años que, además, presentan comorbilidades, como enfermedades cardíacas, respiratorias, renales, diabetes, entre otras. También quienes tienen algún factor de defensas bajas o inmunosupresión, como el uso de corticoides o medicamentos inmunosupresores por enfermedades que así lo requieren.
“A diferencia del resfriado, entre sus principales síntomas está la fiebre, incomodidad en el pecho, tos, dolor muscular, cefalea, fatiga y debilidad”, afirma el Dr. Ney Tello, jefe médico de Help Rescate.
Virus Respiratorio Sincicial (VRS)
La Dra. Gema Perez, pediatra broncopulmonar de Clínica Dávila, explica que el virus sincicial “al igual que la mayoría de los virus respiratorios, presenta síntomas comunes como congestión nasal, tos y, en algunos casos, fiebre. Sin embargo, la principal diferencia aparece entre el tercer y el quinto día de evolución, cuando la tos puede intensificarse y provocar dificultad respiratoria. Estos son signos de alarma que indican la necesidad de acudir a un servicio de urgencia y no solo a una atención médica ambulatoria”.
El Dr. Jaime Lozano, broncopulmonar infantil y jefe de Pediatría de Clínica Santa María, agrega. “En lactantes, los síntomas pueden incluir irritabilidad, disminución del apetito, fiebre, tos o problemas respiratorios, Hoy contamos con nuevas herramientas preventivas como el anticuerpo Nirsevimab, que ha permitido reducir de forma importante las hospitalizaciones y complicaciones graves asociadas al VRS”, afirma.
¿Cómo prevenir?
El Dr. Mauricio Cancino, médico internista de Clínica Ciudad del Mar, recalca: “Todos en lo posible debemos contar con la vacuna anti-influenza, ya que reduce las posibilidades de desarrollar la enfermedad grave en un 75%. También es muy efectiva para evitar complicaciones como una neumonía y necesidad de hospitalización”.