Respecto del informe de la Mesa de Reactivación Laboral, gran parte del debate se ha concentrado en un eventual aumento de la jornada laboral y en la disminución progresiva de la indemnización por años de servicio. Sin embargo, existe una propuesta que merece especial atención desde la perspectiva de la inclusión: la incorporación de la polifuncionalidad en el trabajo.
La polifuncionalidad puede ser una barrera para la contratación y permanencia laboral de personas con discapacidad, ya que muchas veces exige desempeñar tareas diversas que no necesariamente son compatibles con los apoyos, ajustes razonables o funciones para las que fueron contratadas. Esto no solo dificulta la adaptación del puesto de trabajo, sino que también aumenta el riesgo de exclusión laboral.
En Chile, apenas una de cada cuatro empresas cumple con la ley de inclusión laboral, por lo que avanzar hacia modelos laborales que no consideren la diversidad de capacidades de las personas, puede profundizar la exclusión laboral que viven las personas con discapacidad.
Reactivar el empleo no debe significar retroceder en inclusión. Ahora, el desafío es construir un mercado laboral más productivo, pero también más accesible para todas las personas.