La Superintendencia mantiene un seguimiento permanente de la operación de los servicios sanitarios y fiscaliza las medidas implementadas por Aguas del Valle para resguardar la continuidad del abastecimiento durante la emergencia.
La Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) continúa monitoreando y fiscalizando en terreno la evolución de la contingencia operacional que afecta a diversos sistemas sanitarios de la Región de Coquimbo, producto del sistema frontal y del aumento de la turbiedad en las fuentes superficiales de abastecimiento.
De acuerdo con la información operacional reportada por las empresas sanitarias y verificada por la SISS, en las comunas de La Serena y Coquimbo, debido al desborde del río Elqui y los daños ocasionados a las fuentes productivas, fue necesario ampliar el corte de agua potable, alcanzando aproximadamente 120 mil clientes. Para enfrentar esta situación, la empresa dispuso 100 puntos de suministro alternativo de agua potable, comprometiendo además la llegada de otros 100 estanques estacionarios para reforzar la entrega alternativa de agua potable mientras se recupera la infraestructura dañada.
En Ovalle, la sanitaria continúa implementando medidas que han permitido ir recuperando progresivamente el suministro en la ciudad. Ya se han recuperado 200 litros por segundo de los 250 litros por segundo necesarios para dar por superada la crisis. Eso significa que cerca del 50% de la ciudad cuenta con agua distribuida por red y se están recuperando otros estanques que permitirán aumentar gradualmente esa cobertura en las próximas horas.
En Andacollo, la remoción de una quebrada provocó la caída de postes de media tensión que abastecen la impulsión del sistema, situación que actualmente impide el acceso al sector para efectuar reparaciones, por lo que podría haber una interrupción del suministro en las próximas horas de no ser posible ese acceso.
En el resto de la región se mantienen las condiciones informadas en el último reporte. En la provincia del Choapa, Canela Alta y Canela Baja presentan una recuperación gradual de sus estanques, manteniéndose el suministro para prácticamente la totalidad de los clientes, con excepción de alrededor de 30 usuarios del sector Rivera Norte, cuya matriz resultó dañada por la crecida de un estero. En Illapel, las fuentes Álvarez Pérez permanecen fuera de operación, manteniéndose el abastecimiento mediante el aporte desde Salamanca.
En la provincia del Limarí, Chañaral Alto continúa operando con el respaldo de su tranque de almacenamiento; Combarbalá mantiene cerrada la captación El Quillay y abastece a la comunidad mediante sus reservas; mientras que en Sotaquí la captación permanece detenida y continúa activo el plan de suministro alternativo para 862 clientes, debido a que no ha sido posible acceder al sistema productivo debido a los daños viales.
La Superintendencia continuará desplegada en terreno, reforzada con 7 fiscalizadores del nivel central, verificando la ejecución de los planes de contingencia, el funcionamiento del suministro alternativo, la calidad del agua distribuida y las medidas implementadas por las empresas sanitarias para avanzar en la recuperación de los servicios, manteniendo una coordinación permanente con SENAPRED, el Ministerio de Obras Públicas y las autoridades regionales.