Buscar

La pyme que promete demasiado pierde talento. Por Sarah Machado, Manager de Wyser, parte de Gi Group Holding

Las pymes suelen creer que pierden candidatos porque no pueden igualar los sueldos o beneficios de una gran empresa. Sin embargo, muchas veces el problema comienza antes: en procesos de selección poco claros, expectativas mal planteadas y decisiones tomadas desde la urgencia.

Uno de los errores más frecuentes es buscar especialistas para cargos que, en la práctica, requieren perfiles mucho más amplios. También aparece el “efecto espejo”: contratar personas demasiado parecidas a quienes ya lideran la empresa, reproduciendo las mismas fortalezas y debilidades. A esto se suma el desajuste cultural, especialmente cuando se incorpora a profesionales con experiencia en grandes compañías sin evaluar si podrán adaptarse a estructuras más flexibles, equipos reducidos y recursos limitados.

Otro error crítico es vender la empresa que se quiere llegar a ser, en vez de mostrar la que existe hoy. Cuando el candidato descubre una realidad distinta a la prometida, la relación comienza con frustración y desconfianza.

Competir por talento no depende solo del presupuesto. Las pymes pueden ofrecer impacto, cercanía con la toma de decisiones, aprendizaje y sentido de pertenencia. Pero para hacerlo deben ser transparentes, definir bien el rol, comunicar su cultura y dar feedback oportuno. Atraer buenos candidatos no exige parecer una gran empresa, sino tener claridad sobre quién se es y qué se puede ofrecer.

 

noticias relacionadas

El futuro laboral femenino, más allá de la flexibilidad. Por Rosario Ganderats, socia de InterimToGo

Del sedentarismo escolar a una cultura del movimiento, Por Sergio Fuentealba Urra, director del Observatorio Chileno de Educación Física y Deporte Escolar de la UNAB

Esa buena costumbre del autocuidado. Por Alejandra Puga, Académica de Vinculación con el Medio, Carrera de Enfermería, Universidad San Sebastián

Familia y escuela: una alianza urgente ante la violencia escolar. Por Cardenal Fernando Chomali Garib, Arzobispo de Santiago de Chile