La iniciativa busca coordinar las respuestas del Estado en salud, educación y protección social para entregar apoyos oportunos a niños y niñas neurodivergentes, con rezago del desarrollo, necesidades de apoyo o factores de riesgo, reforzando además el acompañamiento a sus familias.
La presidenta del Senado, senadora Paulina Núñez, junto a representantes de la Fundación APA, explicó los alcances del proyecto de Ley Marco de Atención Temprana para el Desarrollo Integral de Niños y Niñas con Discapacidad, Rezago del Desarrollo o Factores de Riesgo Asociados, iniciativa que busca establecer un marco legal para garantizar una atención oportuna e integral desde la primera infancia, con especial énfasis en la inclusión de niños y niñas neurodivergentes.
La propuesta, que será ingresada el lunes próximo al Senado, reconoce jurídicamente la atención temprana como un enfoque transversal y establece principios comunes para coordinar las acciones, programas, prestaciones e instrumentos existentes en los ámbitos de la salud, la educación, la protección social, la familia y la comunidad, favoreciendo una respuesta más articulada del Estado.
Paulina Núñez explicó que “queremos hablar de neurodivergencia porque la inclusión comienza por reconocer que existen distintas formas de aprender, comunicarse, sentir y relacionarse con el entorno y el deber de las instituciones es identificar las barreras, acompañar a las familias y actuar oportunamente”.
El proyecto contempla acciones de promoción, prevención, pesquisa, detección, evaluación, orientación, derivación, acompañamiento, apoyo familiar, seguimiento, habilitación, rehabilitación e intervención oportuna, todas ellas en el marco de la legislación y de los programas vigentes.
Asimismo, establece una ruta de acompañamiento para niños y niñas con necesidades de apoyo, rezago del desarrollo o factores de riesgo desde la primera infancia y hasta los 10 años, promoviendo la continuidad de los apoyos durante todo ese período.
Núñez sostuvo que “llegar a tiempo puede cambiar la trayectoria de vida de un niño o una niña y una señal de alerta debe permitir orientar, acompañar y derivar oportunamente, utilizando mejor las herramientas que Chile ya tiene”.
Neurodivergencia, participación e inclusión
El proyecto reconoce a las familias y cuidadores como actores fundamentales de la atención temprana y refuerza el derecho de niños y niñas a participar en las decisiones que les afectan. En ese sentido, establece que la ausencia de comunicación oral no podrá interpretarse como falta de opinión o voluntad, al tiempo que promueve la identificación y eliminación de barreras que dificulten el aprendizaje, la participación y la inclusión.
En esa línea, Núñez afirmó que “las familias necesitan acompañamiento y una ruta más clara, no deberían peregrinar entre instituciones buscando una respuesta ni asumir solas responsabilidades que corresponden al Estado y a sus redes”.
Entre los principales cambios que propone la iniciativa, se establece que la detección de una necesidad del desarrollo, una señal de alerta o un factor de riesgo permitirá activar medidas de información, orientación, acompañamiento o derivación contempladas en los programas vigentes, sin exigir previamente una certificación.
Al mismo tiempo, el proyecto mantiene los requisitos legales para acceder a prestaciones, beneficios y apoyos específicos, aclarando que una señal de alerta no constituye, por sí sola, un diagnóstico clínico.