El presidente del Partido Por la Democracia (PPD) y diputado, Raúl Soto, se refirió a la agenda de seguridad anunciada por el Ejecutivo, valorando la disposición al diálogo transversal pero marcando distancia en un punto que considera central.
«Tenemos una predisposición positiva. En materia de seguridad hay buenos espacios para el diálogo y acuerdos transversales que entreguen mayores condiciones de seguridad a las familias chilenas. Vamos a analizar cada proyecto en su mérito, punto por punto», señaló el timonel del PPD, quien confirmó conversaciones con el Presidente y el ministro del Interior para trabajar de manera constructiva en el Congreso.
Sin embargo, Soto fue enfático en marcar la principal crítica del PPD a la propuesta del gobierno: «El gran ausente de esta megarreforma de seguridad es el alzamiento del secreto bancario. No se puede perseguir la ruta del dinero, no se puede atacar el corazón del crimen organizado si no debilitamos su poder económico». El diputado dijo desconocer las razones del Ejecutivo para dejar fuera esta medida «tan solicitada desde la oposición» y esperó que aún pueda incorporarse.
Alerta ante posible uso político del debate constitucional
El presidente del PPD advirtió que el Gobierno «no intente pasarse de listo» utilizando la reforma de seguridad para introducir otras materias ajenas a su objetivo original, como ocurrió —dijo— con iniciativas como Escuelas Protegidas o el Registro de Vándalos. «Acá lo que hay que hacer es fortalecer el proceso de persecución penal, y desde esa perspectiva va a contar con todo nuestro respaldo».