- El programa beneficiará a estudiantes de entre 10 y 18 años de 12 establecimientos educacionales de la región mediante un acompañamiento personalizado, gracias a una alianza entre el Ministerio de Educación y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
Con la participación de autoridades regionales, representantes de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y equipos directivos de establecimientos educacionales, se realizó el lanzamiento regional del Programa Tutorías Pedagógicas 2026, iniciativa impulsada por el Ministerio de Educación que se implementa por sexto año consecutivo para fortalecer las trayectorias educativas de estudiantes en riesgo de desvinculación escolar.
El programa se desarrollará en 12 establecimientos educacionales de la Región de Valparaíso y está dirigido a niños, niñas y adolescentes de entre 10 y 18 años, priorizando a quienes requieren un mayor acompañamiento para fortalecer su trayectoria educativa, incluidos estudiantes vinculados a programas del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.
Al respecto, el seremi de Educación de Valparaíso, Juan Carlos Klenner, señaló que «proteger las trayectorias educativas significa generar las condiciones para que cada estudiante permanezca en el sistema escolar, aprenda y pueda desarrollar plenamente sus capacidades. El Programa Tutorías Pedagógicas responde a ese desafío mediante un acompañamiento cercano y personalizado, fortaleciendo los aprendizajes y brindando el apoyo que niñas, niños y jóvenes necesitan para seguir vinculados a sus comunidades educativas y avanzar en su proceso formativo».
En la actividad también participó la directora regional (s) del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, Carolina López, quien destacó el valor del trabajo intersectorial para fortalecer las trayectorias educativas de niños, niñas y adolescentes. Al respecto, la autoridad señaló: “en la región tenemos 15 mil niños que forman parte de nuestro servicio y todos ellos deberían estar participando de sus clases en los establecimientos educativos. No es fácil, pero necesitamos apoyo, y este trabajo conjunto nos hace a todos corresponsables de garantizar sus derechos. Estamos muy contentos de trabajar junto al Ministerio de Educación en este programa, que permitirá fortalecer el acompañamiento de nuestros niños y niñas para que puedan continuar su formación educativa.»
Durante la jornada también se relevó la alianza entre el Ministerio de Educación y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, institución que estará a cargo de implementar el programa en la región mediante la formación de tutores, el acompañamiento a estudiantes y el trabajo colaborativo con las comunidades educativas.
Respecto de la metodología de trabajo que desarrollará el programa en los establecimientos educacionales, Marta Quiroga Lobos, profesora de la Escuela de Pedagogía y directora del Programa de Tutorías de la PUCV, indicó que “cada tutor se reúne dos veces por semana en el establecimiento con los estudiantes que acompaña y, a partir de un diagnóstico inicial los ayuda a desarrollar habilidades sociales, emocionales, pensamiento crítico, creatividad y metarreflexión. Trabajamos estas habilidades porque permiten desenvolverse en contextos donde no siempre todas las necesidades están cubiertas. Partimos de la base de que cada estudiante tiene una historia y elementos positivos en su trayectoria, y buscamos que esas fortalezas le permitan desarrollarse y sostener su trayectoria educativa una vez que egresa del programa”.
La experiencia acumulada durante los años anteriores también da cuenta del impacto que este acompañamiento puede generar en las comunidades educativas. En ese contexto, Mario Retamal, coordinador de Convivencia Educativa del Colegio Juan Luis Vives de Valparaíso, destacó que “una de las principales fortalezas del programa es la vinculación que logran generar los tutores entre los estudiantes y el sistema educativo. A partir de un acompañamiento cercano, preventivo, amable y cálido, muchos estudiantes pueden resignificar experiencias educativas previas que no siempre han sido positivas. Ese vínculo les permite fortalecer su relación con la escuela y proyectar de una mejor manera su trayectoria educativa”.
Por su parte, quienes desempeñan el rol de tutorías destacan el valor de la relación directa con los estudiantes y los avances que observan durante el proceso de acompañamiento. Así lo expresó María Paz Bascuñán, profesora de Lenguaje y tutora pedagógica, quien señaló: “ha sido una experiencia llena de emociones. Trabajamos con situaciones y contextos muy complejos, con mucha vulnerabilidad, pero también desde un lugar muy humano, de conexión y acompañamiento. A veces uno siente que hay mucho por resolver, pero cuando ve que un estudiante comienza a confiar, a comunicarse, a creer en sí mismo o en sí misma y a asistir a clases, la verdad es que todo cobra sentido”.
La actividad contempló un espacio de trabajo colaborativo con los equipos educativos participantes, donde se abordaron las condiciones relacionales que favorecen el bienestar educativo y el acompañamiento de los estudiantes, dando inicio al trabajo que el programa desarrollará durante este año en la región.