Sergio Bobadilla y Alejandra Valdebenito recordaron que, además del gasto en traslados y viáticos, se suma la contratación de una empresa por $250 millones para organizar sus eventos.
En medio de los cuestionamientos que han surgido por el rol que actualmente cumple el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), el subjefe de la Bancada UDI, Sergio Bobadilla, junto con la diputada que integra la comisión de Derechos Humanos de la Cámara Baja, Alejandra Valdebenito, denunciaron que durante los últimos cuatro años el organismo ha destinado alrededor de $60 millones para financiar una se
Al respecto, cabe recordar que a principios de esta semana los parlamentarios gremialistas dieron a conocer un polémico convenio que el instituto había suscrito a fines de 2025, por un total de $250 millones, para contratar un servicio de producción y organización de sus actividades durante 2026.
Sin embargo, esta vez Bobadilla y Valdebenito expusieron que desde el 2022 el organismo ha gastado $61.484.662 en pasajes al extranjero y viáticos, principalmente por viajes realizados a Ginebra, Suiza.
Entre las personas vinculadas al INDH que han viajado fuera del país en los últimos cuatro años figuran el actual director, Yerko Ljubetic; la ex titular del instituto, Consuelo Contreras; la jefa regional metropolitana del instituto, Beatriz Contreras, además del consejero Juan Smart y otros asesores.
Frente a lo anterior, los parlamentarios de la Bancada UDI aseguraron que «hoy estamos ante un organismo que durante los últimos años ha malgastado millonarios recursos de todos los chilenos en realizar viajes al extranjero, pagar viáticos y contratar a una productora para sus eventos, en lugar de cumplir con la función para la cual fue creado y garantizar una defensa objetiva e imparcial de los derechos humanos», agregando que «el INDH perdió completamente el foco y hoy pareciera estar más preocupado de financiar este tipo de actividades que de proteger a todos los chilenos por igual».
«Aquí no sólo estamos hablando de $61 millones gastados en viajes y viáticos y otros $250 millones en un contrato para producir sus actividades, sino que de recursos públicos que finalmente tienen otro objetivo, que es financiar la agenda y los intereses ideológicos de la extrema izquierda, pero en especial del Partido Comunista, que mantiene cooptado el organismo desde sus inicios. Es evidente que el INDH ha perdido su objetivo y hoy responde políticamente a ese sector, abandonando desde hace años cualquier principio de objetividad e imparcialidad. Por eso resulta inaceptable que los impuestos de todos los chilenos se sigan utilizando para sostener una institución que dejó de representarnos a todos por igual y que desvirtuó por completo su función», criticaron los diputados.
Por lo mismo, Bobadilla y Valdebenito insistieron en su llamado al Gobierno a presentar un proyecto que permita clausurar el instituto y luego evaluar si el país requiere contar con un nuevo organismo.
«Seguir destinando millonarios recursos cada año a una institución completamente desprestigiada y capturada ideológicamente sería insistir en un modelo que ya fracasó. Por eso esperamos que el Gobierno tome una decisión y presente cuanto antes un proyecto para cerrar el INDH. No estamos planteando un cambio de nombre ni una reforma cosmética, sino que terminar con una institución que perdió su rumbo, su imparcialidad y la confianza de los chilenos», reiteraron los parlamentarios.