La zona comparte con Biobío, O’Higgins, Maule y Ñuble la tasa de desempleo más alta del país (10,4%, según el INE). El sondeo de DefensaDeudores.cl muestra que también es, de las macrozonas analizadas, la que registra el mayor deterioro de ingresos y el «malabarismo» de pagos más prolongado.
Entre los encuestados de la Región de Valparaíso que respondieron un nuevo sondeo de DefensaDeudores.cl, un 80,8% señala haber perdido su empleo o visto caer sus ingresos en los últimos dos años, por sobre el 73% registrado a nivel nacional. Un 73,4% de los encuestados de la región lleva más de un año haciendo el «malabarismo» mensual de decidir qué pagar y qué no —45,6% por más de dos años—, también por sobre el 66,9% nacional.
El orden de prioridades se repite: un 68,4% de los encuestados de Valparaíso dejó de pagar tarjetas o líneas de crédito y un 68,4% créditos de consumo, mientras que un 75,9% protege hasta el final las cuentas básicas del hogar (luz, agua, gastos comunes) y un 58,2% el dividendo o arriendo.
El dato oficial respalda la lectura: según el INE, la desocupación en la Región de Valparaíso alcanzó 10,4% en el trimestre móvil abril-junio de 2026, empatada con la cifra más alta del país junto a O’Higgins, Maule, Ñuble y Biobío.
Consultados por la razón detrás de su orden de pagos, un 39,7% de los encuestados de la región dijo proteger su vivienda ante todo —por debajo del 45,2% nacional—, mientras que un 28,2% —más que el 21,6% nacional— reconoció que no fue una decisión: simplemente no alcanzó para nada.
“Valparaíso combina dos problemas que se retroalimentan: un mercado laboral que no logra bajar del 10% de desocupación y hogares que llevan más de un año, muchos más de dos, decidiendo cada mes qué deuda dejar de lado. Cuando el ajuste se hace crónico, el riesgo de terminar en mora y en juicio de cobranza aumenta”, señala Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de DefensaDeudores.cl.
Al proyectar qué harían si su situación mejorara, un 46,8% de los encuestados de la región —el porcentaje más alto entre las macrozonas analizadas— priorizaría ponerse al día con las deudas atrasadas, y un 32,9% buscaría una solución legal definitiva a lo que ya está impago.
“Ponerse al día es la primera reacción, pero no siempre es la más ordenada. Para quien ya lleva más de un año haciendo malabares, suele ser mejor una renegociación formal ante la Superir que ir pagando de a poco sin un plan: ahí se evita que la próxima caída de ingresos vuelva a dejarlo en el mismo lugar”, cierra Ibáñez.