La combinación de paneles solares con sistemas de almacenamiento está cambiando la forma en que los hogares gestionan su consumo eléctrico durante los meses de mayor demanda. Durante el mes de julio, las tarifas eléctricas tuvieron un alza en promedio del 16%. Especialistas explican por qué el invierno ya no es un impedimento para generar y utilizar energía solar.
Aunque el invierno suele asociarse a días más cortos, menor radiación solar y un aumento en el consumo eléctrico, la tecnología ha avanzado lo suficiente para que la energía solar siga siendo una alternativa eficiente durante esta época del año. A eso se le suma el alza en las cuentas de la luz, lo que ha provocado que miles de chilenos busquen alternativas para mitigar el gasto. Además, gracias a la incorporación de baterías de almacenamiento, los hogares pueden aprovechar la energía generada durante las horas de luz y utilizarla cuando realmente la necesitan, incluso durante la noche o en jornadas con menor radiación.
En este escenario, los sistemas fotovoltaicos con almacenamiento comienzan a posicionarse como una alternativa cada vez más atractiva. «Existe la idea de que los paneles solares dejan de ser útiles en invierno, pero eso no es así. Si bien generan menos energía que en verano debido a la menor cantidad de horas de sol, continúan produciendo electricidad de manera eficiente. Cuando ese sistema se complementa con baterías, es posible almacenar la energía generada durante el día para utilizarla en los horarios de mayor consumo o cuando ya no hay luz solar», explica Benjamín Alliende, cofundador de Edify.
Las baterías permiten aumentar el nivel de independencia energética de una vivienda, ya que reducen la necesidad de pagar electricidad en los horarios donde las tarifas pueden ser más elevadas o cuando el consumo aumenta por el uso de calefacción, iluminación y otros equipos propios del invierno. Según Alliende, este tipo de soluciones representa una evolución natural de la energía solar residencial. «Antes el foco estaba solamente en generar electricidad. Hoy el desafío también es administrar de manera inteligente. Almacenar energía permite optimizar el autoconsumo, aprovechar mejor la inversión y entregar mayor tranquilidad frente a variaciones en el consumo diario», señala.
Además del ahorro económico, el almacenamiento energético contribuye a una red eléctrica más eficiente y resiliente, permitiendo que cada hogar aproveche una mayor proporción de la energía que produce. Desde Edify recomiendan que quienes estén evaluando instalar paneles solares no descarten hacerlo durante el invierno. De hecho, esta temporada puede ser una buena oportunidad para planificar la instalación antes de la llegada de los meses de mayor radiación solar, permitiendo comenzar a generar energía apenas aumenten las horas de luz.
«El invierno no es una razón para postergar la decisión. Al contrario, es el momento en que muchas familias toman mayor conciencia del impacto que tiene el gasto energético en el presupuesto mensual. Con una solución bien dimensionada y, cuando corresponde, incorporando almacenamiento, es posible comenzar a reducir esa dependencia de la red y prepararse para aprovechar al máximo la energía solar durante todo el año», concluye Alliende.