La muestra reúne 26 obras de este reconocido exponente del arte contemporáneo europeo, padre del informalismo y cuyas influencias resonaron en Chile en artistas tan destacados como Gracia Barrios, José Balmes y Roser Bru. La exposición se puede visitar hasta el 23 de agosto, con entrada liberada.
Una exposición que reúne 26 obras del destacado artista catalán Antoni Tàpies se exhibe por primera vez en el Museo Palacio Vergara de Viña del Mar, en una muestra que representa un hito para la difusión del arte vanguardista del siglo XX.
Considerado el padre del informalismo español, Antoni Tàpies es uno de los más influyentes creadores del arte contemporáneo europeo de la posguerra, y sus ecos resonaron tanto en el Viejo Continente y Norteamérica como en Chile, en artistas cono José Balmes, Gracia Barrios y Roser Bru.
La muestra, organizada por la Fundación Universitaria Iberoamericana Funiber, con el patrocinio del Centro de Estudios del Patrimonio CEPA de la Universidad Adolfo Ibáñez, podrá ser visitada en forma gratuita hasta el 23 de agosto, en el Museo Palacio Vergara de Viña del Mar.
Roberto Acosta, artista visual y curador de la muestra, explica que Antoni Tàpies es “es uno de los grandes referentes del informalismo español. Para entenderlo bien, hay que situarlo en las neovanguardias post Segunda Guerra Mundial, donde la abstracción se empieza a expresar en la vereda contraria al formalismo. La abstracción a partir de la mancha, que se expande en las vanguardias de Italia, Francia y en el expresionismo en Estados Unidos, se debe a Antoni Tápies. Él la instala y la valida. Fue un artista reconocido tempranamente, a partir de los años ‘50 o ‘60 en adelante, y su obra tiene influencias a nivel global”.
“Esta exposición es un lujo cultural para Viña del Mar. Tàpies es un gran artista europeo, con un gran reconocimiento mundial y que nos encontremos hoy exponiendo obras nunca antes expuestas en una región, tiene que ver con descentralizar y con cómo estas improntas del patrimonio artístico influyen en el quehacer cultural del país desde las regiones”, señala Macarena Roca, directora del Centro de Estudios del Patrimonio CEPA, de la Universidad Adolfo Ibáñez.
La exposición “Tàpies, colección del Grabador Barbarà” reúne un conjunto de grabados “bon á tirer” (es decir, “buenos para tirar”), lo que en las artes gráficas significa que son pruebas perfectas, aprobadas por el artista y que se usan como modelo para las tiradas de grabados. En este caso, las piezas “bon á tirer” de Antoni Tàpies fueron reproducidas por el destacado grabador catalán Joan Barbarà, quien trabajó con artistas como Pablo Picasso y Joan Miró. Las obras presentes en la muestra pertenecen actualmente a la fundación Funiber y reúnen trabajos realizados por Tàpies principalmente en la década de los ‘80.
Eulogio Rojas, gestor cultural y productor de la muestra, agrega que la obra de Tàpies “dialoga con una tradición local donde la obra sobre papel ha sido entendida como soporte de memoria cultural, política, social y afectiva. Su influencia y afinidad la podemos observar en los procesos creativos de artistas nacionales como José Balmes, Roser Bru, Gracia Barrios, Alberto Pérez y Eduardo Martínez”.
“El informalismo español, especialmente en Tàpies, es muy característico, con una paleta de colores que vemos en otros artistas y que incluso se remonta a las influencias de las pinturas negras de Goya en adelante. Tàpies incursiona en una abstracción matérica, utilizando materiales no convencionales, como arena, asfalto, brea, pinturas industriales, pegamentos; son obras con mucha masa y su conservación es un desafío. Para Tàpies, la materia, el gesto y el signo constituyen una alternativa a los lenguajes figurativos vinculados a proyectos ideológicos cerrados; es una nueva forma de posición política y filosófica frente al mundo”, agrega Acosta.