El presidente de la Confederación Nacional de Transporte de Carga (CNTC), Sergio Pérez, sostuvo, en Buenos Aires, una reunión con el embajador de Chile en Argentina, Gonzalo Uriarte, para abordar la compleja situación que enfrenta el transporte internacional producto del cierre y funcionamiento intermitente de los principales pasos fronterizos entre ambos países.
En el encuentro participaron también representantes del transporte de carga trasandino, encabezados por el presidente de FADEEAC, Cristián Sanz, junto al empresario argentino Mario Eliceche y Harrison Jara, de Chile. Los dirigentes expresaron su preocupación por el cierre durante casi un mes del Paso Los Libertadores y las dificultades que han afectado a Pino Hachado, Cardenal Samoré y Jama, situación que, de prolongarse, podría impactar las cadenas logísticas y el abastecimiento de Chile.
Durante la reunión, los transportistas plantearon la necesidad de avanzar en alternativas que permitan contar con una conectividad fronteriza más resiliente frente a eventos climáticos. Entre ellas, propusieron evaluar la habilitación del Paso Pehuenche, en la Región del Maule, como alternativa para el transporte de carga, además de analizar proyectos de largo plazo que permitan disponer de cruces a menor altura, incorporando inversión privada. “Hemos planteado un problema grave que requiere soluciones con sentido de futuro. El embajador conoce la situación en terreno y eso nos deja más tranquilos. Nuestra obligación como dirigentes responsables, frente a problemas de esta magnitud, es colaborar en la búsqueda de soluciones y no generar alarma pública. Estamos ante una situación climática que exige responsabilidad, coordinación y una mirada de largo plazo”, señaló Sergio Pérez.
El presidente de FADEEAC, Cristián Sanz, valoró la reunión y la disposición para avanzar en soluciones. “Planteamos nuestra inquietud por los pasos fronterizos y encontramos una muy buena disposición. Desde el sector privado vamos a seguir colaborando para mejorar esta situación”, afirmó. Los dirigentes coincidieron en la necesidad de fortalecer la infraestructura y diversificar los corredores entre Chile y Argentina, reduciendo la vulnerabilidad de una conexión estratégica para el comercio exterior, el transporte y el abastecimiento del país.

