La mañana de este lunes, a primera hora, intercambié ideas con un primer grupo de estudiantes que iniciaban, al igual que yo, un segundo semestre de estudios superiores.
En las nociones introductorias del curso, luego de algunos esbozos, escribí en la pizarra blanca una simple abreviación -SSH-. Sí, así, tal cual. Sé que se sorprendieron, los vi, los observé, privilegio de todo profesor, y aprecié su pasmo inicial. Añadí contexto ciertamente. Y también para ustedes, se trata de un curso de Ciencias Sociales en Contexto, para estudiantes novatos de Bachiller en Ciencias y Humanidades.
Para colaborar en su interés en descifrar esa abreviación, les dije que se trataba de una sigla, reducciones a las que solemos recurrir, y que esas tres letras representaban, esta vez, tres palabras, en inglés. Y que sí tenían que ver con nuestro curso. Y, … voilà!, un estudiante discurrió que las dos primeras letras se referirían a “social sciencies”. Touché! ¡Acertó! “Ciencias sociales” en versión española. Y, … queda o quedaba algo pendiente, ¿qué es la “H”? Luego de breves cabildeos, supimos que era referido a la palabra “humanities”. En suma, en inglés, SSH significa Social Sciences and Humanities, que en español, corresponde a Ciencias Sociales y Humanidades. Primer hito.
Seguimos. Escribí en la pizarra otra expresión abreviada, nada loco, relacionada con la anterior. ¿Cuál? STEM. Nuevamente sus expresiones reflejaban en su ceño fruncido, más incógnitas, salvo en un estudiante, a quien le hice una mueca reservada, en clave. También es inglesa. Señalé que está asimismo muy en la palestra noticiosa en estos días. ¡Hum! Poco a poco fueron insinuando partes, lo que complementé. En inglés, corresponde a “science, technology, engineering and mathematics”. Señalé que en español correspondía a “ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas”. Esta vez se agrupan en esta abreviación cuatro áreas del conocimiento que se articulan en preferentes modalidades de enseñanza, ya hace unos veinticinco años más o menos.
Nuevo hito. Escribí en otro espacio cercano a la expresión anterior, esta: STEAM. Giré, puse atención a sus rostros, y aprecié cejas arqueadas, aunque no tanto. Curiosidad, interés, también. Gran principio ese de comparar o contrastar. Lo igual y lo diferente. Sobra una letra, la “A”. La tarea es, entonces, descubrir junto a su forma, su significado. ¿Qué es? ¿Qué representa? A la par, ya les decía que la invitación en el curso, y por siempre, es ser curiosos, inquietos, inquisitivos, agudos, analíticos. Que la curiosidad natural ahora ha de ser profesional.
La “A” es Artes. Incluirlas le da un carácter multidisciplinar, no solo amplía el arco, así se da fomento a la creatividad, en suma se concede espacio a nuevas habilidades, a nuevas expresiones. La “A” aporta el pensamiento estético, la intuición, la expresión simbólica, el diseño y la creación poética, que sirve para ver. Suma, añade a los estudios acotados anteriores.
Vuelvo al comienzo, la SSH, las Ciencias Sociales y Humanidades, sí han de contar con espacio preferente en todo lo que significa desentrañar, descubrir, por ende, describir, analizar. El enfoque de estas es la persona, el ser humano. Las ciencias sociales (sociología, ciencia política, historia, antropología, arqueología, lingüística, psicología, filosofía, economía) estudian la subjetividad, la historia, la cultura, el poder y la contingencia humana. Reducir la sociedad al método de las ciencias naturales es caer en el positivismo radical, donde se trata a las personas como partículas u objetos de laboratorio.
Concluyo, mientras; creo, soy un convencido de que primero es el ser. ¿Qué ser? ¿Quién es ese ser? Ya lo he señalado antes, el ser humano, la persona plena, aquella colmada de humanidad. ¿Cómo? Procurando ser mejor, siempre; tendiendo puentes, desarrollando vínculos, construyendo redes, dejando huellas, creando lazos, caminando juntos, estrechando manos, fundando amistades, así y de otros modos, ese ser será mayor, será grande, será alto, logrará reconocimiento.
Las ciencias sociales y las humanidades son el centro, son fundamento y fin. No hay que dejarlas a un lado. ¡No! Al contrario, urge priorizarlas.
Eso, por ahora.