La iniciativa impulsada por la bancada de Renovación Nacional busca aumentar las sanciones frente a atentados y ofensas graves contra funcionarios de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública. El proyecto avanzó en la Comisión de Seguridad de la Cámara y ahora deberá ser discutido en la sala de la Cámara Baja.
La bancada de diputados de Renovación Nacional destacó el avance en la Comisión de Seguridad de la Cámara del proyecto de ley que busca entregar una mayor protección a los funcionarios policiales frente a atentados contra la autoridad y conductas que menoscaben gravemente la dignidad de la función policial, y que forma parte de la Agenda Naín Retamal 2.0
El proyecto contempla una respuesta penal reforzada cuando las víctimas sean funcionarios de Carabineros, la Policía de Investigaciones y Gendarmería. Entre sus principales modificaciones, establece que en estos casos desaparece la multa como pena alternativa, debiendo aplicarse una pena privativa de libertad. Asimismo, mantiene como agravante que los hechos sean cometidos por un grupo de personas.
La propuesta también incorpora una nueva figura de ofensa grave en el Código Penal, buscando entregar una regulación única y coherente, y establece la posibilidad de detener en flagrancia a quienes incurran en esta conducta. El texto precisa, además, que no se busca sancionar expresiones críticas o discusiones, sino aquellas conductas especialmente graves que impliquen un menoscabo de la dignidad de la función policial o penitenciaria.
Para los parlamentarios de Renovación Nacional, este avance constituye una señal concreta de que el Congreso debe seguir entregando herramientas para que quienes están encargados de proteger a los ciudadanos puedan ejercer sus funciones con mayor respaldo y seguridad.
En esa línea, el diputado Mauro González, integrante de la Comisión de Seguridad y autor de la iniciativa, valoró el avance de la iniciativa y afirmó: “Nuestros policías no pueden seguir trabajando desprotegidos mientras enfrentan diariamente a delincuentes que los atacan, amenazan o agreden. Esta ley busca entregar una señal clara: quien atenta contra un funcionario policial debe enfrentar consecuencias. Como bancada RN vamos a seguir impulsando iniciativas concretas para fortalecer la seguridad y respaldar a quienes arriesgan su vida para proteger a los demás”.
El legislador agregó que “la seguridad no se resuelve solamente con discursos, sino también con buenas leyes y en ese sentido, hoy día estamos muy agradecidos porque llegamos a un buen acuerdo con los parlamentarios, tuvimos el apoyo del gobierno a aprobar las indicaciones, y logramos incluso que se apruebe la posibilidad que cuando se agrede o insulte de manera grave a un policía, este policía pueda detener a la persona en condición de flagrancia, lo cual hoy día no ocurre. Por lo tanto, es un estatuto mucho más robusto en lo que existe hoy día en la norma, y es parte de la agenda de Naín Retamal 2.0”.
Por su parte, el diputado Francisco Orrego señaló que “el primer acto de violencia contra un carabinero es el insulto, la injuria, el descrédito y el menoscabo a su dignidad. Debemos recuperar la autoridad y el respeto a nuestros uniformados, y este proyecto va en el camino correcto. Insultar y atacar a los hombres y mujeres que nos defienden no saldrá nunca más gratis”.