Especialistas en urgenciología y medicina familiar recomendaron tomar resguardos como el uso de mascarillas, hidratarse y estar atentos al agua y a los alimentos que se consumen.
Tras las fuertes precipitaciones registradas en el norte de Chile, existen una serie de consecuencias y una arista importante es la salud de las personas que se vieron expuestas a los aluviones que dejaron toneladas de barro que en los próximos días se transformará en polvo en suspensión, dejando como consecuencia posibles problemas respiratorios.
La médico urgencióloga, Teresa Sepúlveda, académica de la facultad de Medicina de la Universidad de Tarapacá, explicó que el polvo en suspensión produce varias complicaciones, por ejemplo en las personas que tienen enfermedades crónicas, como el asma, el EPO, que es derivado del tabaquismo, “en ellos puede producir exacerbación y cuadros realmente importantes que necesitan atención de urgencia”.
Y también, añadió, se puede producir, por ejemplo, conjuntivitis, “por el contacto directo con la mucosa ocular con el polvo. Para esto, también se ha dispuesto que la autoridad mantenga o cree nuevos puntos de salud que puedan atender los requerimientos de la gente”.
Por su parte la especialista en medicina familiar, Adriana Sapiro, también académica de Medicina de la UTA, complementó que “este polvo puede generar estornudos, tos, también irritar los ojos. La congestión en la nariz se puede manejar haciendo lavados con suero fisiológico de la nariz. Eso también puede ayudar a respirar mejor”.
Y advirtió que “si la persona tiene molestias al respirar o que no pueda respirar bien o presente ruidos en el pecho, es mejor que consulte un servicio de urgencia”.
Otra arista apunta a las condiciones sanitarias, por ejemplo producto de la falta de agua potable o de problemas en los alcantarillados que generan como consecuencia que puedan “aumentar una serie de enfermedades que son infectocontagiosas por el hacinamiento de la gente, y esto significa que hay que usar en lo posible mascarillas, reutilizar mascarillas, cuando hay muchas personas reunidas, para que no haya brote de infecciones respiratorias altas”, indicó la doctora Sepúlveda.
y añadió que “las enfermedades gastrointestinales van a depender exclusivamente si elegimos y usamos alimentos que vengan enlatados, en bolsas, que no estén a la intemperie, y agua potable, envasada, o hervida”.
La doctora Sapiro recordó que para mantener una buena salud “hay que hidratarse bien tomando mucha agua, tener una alimentación saludable, no fumar, y continuar los tratamientos habituales de enfermedades crónicas”.
La especialista en medicina familiar también hizo hincapié en que en estos días las familias se van a concentrar en revisar y reparar viviendas y para ello recordó que “hay que usar elementos de protección personal para evitar lesiones, por ejemplo, lo que es el uso de guantes, tomar resguardos cuando se estén subiendo a techos, para prevenir accidentes. Aunque el tiempo mejora, debemos seguir cuidándonos y prepararnos también para un nuevo evento que pueda aparecer”.
Además, advirtió que “cuando no hubo luz, puede ser que no se conserven bien los alimentos por los que hay que revisarlos”.