Los jefes comunales de Puerto Montt, Quilaco y Mulchén valoraron la nueva normativa, pero advirtieron que la falta de herramientas administrativas y de financiamiento estatal frena su correcta puesta en marcha en las calles.
Un llamado a la celeridad hicieron los alcaldes de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt; de Quilaco, Pablo Urrutia; y de Mulchén, José Miguel Muñoz, ante el actual estado de la Ley de Seguridad Municipal. Si bien la normativa entró en vigencia el pasado 12 de agosto —tras cumplirse los seis meses de su promulgación—, el Ministerio de Seguridad aún mantiene en proceso de tramitación los reglamentos necesarios para su operatividad ante la Contraloría General de la República.
Las autoridades locales explicaron que, sin estos reglamentos e incentivos financieros estatales, los municipios enfrentan dificultades operativas para capacitar y proteger de forma inmediata a los inspectores de seguridad de sus respectivas comunas.
El alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt, apuntó a la necesidad de coordinar los plazos legislativos con la realidad de los territorios. «La Ley de Seguridad Municipal ya está vigente, pero en Puerto Montt nos encontramos de brazos cruzados esperando los reglamentos del Gobierno. El papel aguanta mucho, pero la realidad de las calles es otra», señaló el jefe comunal.
Wainraihgt destacó que su municipio ya avanzó con inversión propia en capacitación y chalecos antibalas, proyectando además la incorporación de tecnologías de defensa. Sin embargo, enfatizó la importancia del rol regulador del Ejecutivo: «No podemos ser irresponsables de exponer a nuestros inspectores ni a los vecinos sin protocolos claros, sin certificaciones y sin que el Gobierno garantice los recursos necesarios. Una buena ley no puede convertirse en otra obligación municipal sin financiamiento”.
Por su parte, el alcalde de Quilaco, Pablo Urrutia, abordó el desafío desde una perspectiva de cooperación técnica y presupuestaria con el nivel central. «Asumir estas nuevas funciones es un desafío que requiere una planificación financiera muy responsable por parte de los municipios», manifestó.
“Actualizar los vehículos municipales, comprar equipamiento de protección certificado y financiar la formación continua de nuestro personal requiere recursos importantes. Por eso, implementaremos estas facultades de manera muy gradual y ordenada, buscando siempre el apoyo de los organismos técnicos del Estado para asegurar que la seguridad municipal avance con bases sólidas en beneficio de Quilaco», enfatizó Urrutia.
Finalmente, el jefe comunal de Mulchén, José Miguel Muñoz, recalcó que “nuestros funcionarios tienen un tremendo despliegue en el terreno, pero la aprobación de una ley no los capacita automáticamente».
«Lo que nos preocupa como municipio es que esto termine siendo otra obligación legal sin el financiamiento estatal que corresponde. No podemos poner en riesgo la integridad de nuestro personal», concluyó Muñoz.