La Seremi del Trabajo y Previsión Social, Andrea Barrera, señaló que las cifras dan cuenta de un escenario desafiante para el mercado laboral regional y destacó la importancia de fortalecer las herramientas de apoyo a la contratación formal.
La tasa de desocupación en la Región de Coquimbo alcanzó un 9,5% durante el trimestre mayo-julio de 2026, registrando un aumento de 2,5 puntos porcentuales respecto de igual período del año anterior, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
El resultado se explica por un aumento de 1,8% de la fuerza de trabajo, junto con una disminución de 0,8% en el número de personas ocupadas.
La Seremi del Trabajo y Previsión Social, Andrea Barrera, señaló que las cifras plantean un desafío que requiere mantener y profundizar los esfuerzos para generar nuevas oportunidades laborales y dijo que “en materia de empleo el escenario desafiante. Como Gobierno estamos atentos a esta evolución y trabajando para generar mejores condiciones que permitan que más personas puedan acceder a un empleo formal. Sabemos que detrás de estas cifras hay personas y familias que están buscando una oportunidad laboral, en general la región registra 40.600 personas desocupadas y 388.117 ocupadas”.
Según el informe emitido por el INE la ocupación disminuyó 0,8% en doce meses, principalmente por la caída registrada entre los hombres, mientras que el empleo femenino aumentó 1,3%. Por actividad económica, agricultura y pesca (-9,7%), comercio (-4,4%) y actividades de salud (-9,3%) incidieron en la disminución de la ocupación.
Mientras que Minería presentó un crecimiento de 16,7% en el número de personas ocupadas, constituyéndose en el principal sector con incidencia positiva entre las actividades económicas analizadas por el INE.
En medio de este escenario, uno de los elementos favorables que muestra la medición es la evolución de la informalidad. La tasa de ocupación informal llegó a 28,0%, disminuyendo 2,2 puntos porcentuales en doce meses, mientras que las personas ocupadas informales se redujeron 8,2%.
“La reducción de la informalidad es una señal que valoramos, pero no es suficiente. El desafío es que quienes están fuera del mercado laboral puedan encontrar oportunidades y que esas oportunidades sean empleos formales, con seguridad social y derechos laborales. Por eso debemos seguir trabajando en conjunto con empleadores, trabajadores y los distintos actores de la región”, manifestó la Seremi del Trabajo, Andrea Barrera.
En esta línea, la autoridad laboral destacó el Subsidio a la Contratación, herramienta de SENCE destinada a incentivar la generación de nuevos puestos de trabajo formales y que busca apoyar a los empleadores en el proceso de incorporación de nuevos trabajadores. Instrumento que a nivel nacional superó las 25 mil postulaciones, mientras que en la región de Coquimbo alcanzó los 660 requerimientos por parte de 253 empresas locales.
Finalmente, la Seremi del Trabajo enfatizó que las cifras deben ser abordadas con responsabilidad y con acciones orientadas a mejorar las oportunidades laborales.
“No desconocemos las dificultades que refleja esta medición, pero tampoco vamos a quedarnos solamente con el diagnóstico. Tenemos que seguir generando condiciones para que la actividad económica se traduzca en oportunidades de empleo y, especialmente, en empleo formal. Ese es el desafío que tenemos por delante”, concluyó la Seremi del Trabajo, Andrea Barrera.