El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó este viernes que la desocupación llegó a 9,5% durante el trimestre mayo-julio de 2026, un aumento de 0,8 puntos porcentuales frente al mismo período del año anterior. La fuerza de trabajo creció 0,7%, mientras las personas ocupadas disminuyeron 0,2%.
El panorama presenta diferencias según sexo. Entre las mujeres, el indicador alcanzó 10,3%, mientras en los hombres se ubicó en 8,9%. A su vez, la ocupación informal femenina llegó a 28,3%, por encima del 25,1% registrado en ellos.
Nicolás Román, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes (Uandes), califica el resultado como preocupante. “Tenemos una mala noticia: el desempleo llega a niveles del 9,5%. Pasamos de 8,7% a 9,5% y se incorpora también un 0,7% en la masa laboral”, sostuvo.
En el caso de las mujeres, Román destaca que el incremento de la desocupación fue menor que entre los hombres, aunque pone atención en otro fenómeno. “Lo que aumenta realmente es el empleo femenino en el sector informal”, señala. Para el economista, esta situación supone un desafío debido a los problemas de protección social asociados a este tipo de ocupaciones.
¿Qué está dificultando la contratación?
Entre las posibles explicaciones, el académico apunta al aumento de los costos de contratación. En su análisis considera la reducción de la jornada laboral a 42 horas, el reajuste del salario mínimo y el aumento de las cotizaciones de cargo del empleador.
Sobre este último punto, Román agrega: “Eso se va a ver incrementado en agosto en un 2,5% adicional, llegando a un 3,5%”.
El reporte del INE entrega además otras señales del mercado laboral: los asalariados formales disminuyeron 2,4% en 12 meses, mientras la tasa de ocupación informal nacional se ubicó en 26,5%.
Román espera que el escenario pueda revertirse durante los próximos meses. “En este minuto estamos con una tasa muy alta, muy preocupante, y esperemos que se reduzca”, concluye.