Desde SIPSA pidieron a la empresa explicar el destino actual del espacio y las condiciones bajo las cuales terceros realizan actividades en el área que históricamente ocupó la ex Caleta Sudamericana.
Como “sorprendentes” fueron catalogados los dichos del gerente de EPV, Franco Gandolfo, por parte de los pescadores artesanales de SIPSA; luego de que el ejecutivo asegurara que la Empresa Portuaria recuperó el uso del espacio que históricamente ocupó la ex Caleta Sudamericana, considerando que actualmente en dicho lugar realizan actividades particulares. Todo esto, en el marco del juicio que lleva adelante el sindicato para dejar sin efecto el acuerdo que determinó la salida de los pescadores de la ex Caleta Sudamericana en 2013.
Consultado en la audiencia sobre el actual uso del espacio, Gandolfo reconoció que el área históricamente utilizada por los pescadores se encuentra hoy ocupada por terceros y señaló que allí se desarrollan “actividades propias del ámbito portuario”. Sin embargo, ante la pregunta de si EPV había recuperado su uso, fue categórico: “EPV recuperó el uso de dicho espacio”. Asimismo, negó que la empresa portuaria hubiera permitido o autorizado que el lugar fuera actualmente ocupado y utilizado por Miguel García.
La declaración contrasta con lo expuesto por los propios pescadores y con la constatación realizada recientemente en terreno junto a una notaria. A ello se suma que el propio García, consultado durante la audiencia por su presencia en el lugar, manifestó desconocer el Acuerdo Marco y señaló que nadie le había explicado por qué estaba allí. Para SIPSA, estos antecedentes abren una interrogante que EPV debe aclarar: si el espacio fue efectivamente recuperado por la empresa para su uso portuario, ¿bajo qué condiciones y para qué fines se encuentra actualmente siendo utilizado por terceros?
Al respecto, el abogado del sindicato, Jorge Valenzuela, precisó que “Resulta difícil entender que EPV afirme haber recuperado este espacio para la actividad portuaria cuando nosotros mismos hemos constatado, mediante una diligencia notarial, que actualmente está siendo utilizado por terceros. Si el terreno efectivamente fue recuperado para fines portuarios, corresponde que la empresa explique quién lo ocupa hoy, bajo qué condiciones y para qué actividad”.
En esa línea, el jurista añadió que “esta interrogante cobra aún mayor relevancia si se considera que uno de los propios testigos presentados por EPV en este juicio, Miguel Ángel García, manifestó desconocer el acuerdo que dio origen a la salida de los pescadores y reconoció no tener claridad sobre la situación que actualmente existe en ese lugar. Por eso, creemos que EPV debe explicar de manera clara qué entiende por haber ‘recuperado’ este espacio y cuál es, en definitiva, el destino que hoy se le está dando”.