Alumnos y alumnas participaron en el primer ciclo de invierno de “De solsticio a solsticio”, iniciativa de educación ambiental y creación artística que combina talleres y salidas a terreno para observar la biodiversidad y los cambios estacionales del humedal urbano.
El proyecto “De solsticio a solsticio” integra educación ambiental, investigación participativa y creación artística. A través de fotografía, dibujo, registro sonoro y narración, las y los participantes explorarán el ecosistema de la Quebrada Cabritería, elaborarán bitácoras y construirán una cápsula sonora colectiva que será presentada al cierre del proceso.
El primer ciclo, correspondiente a la estación de invierno, comenzó el 5 de agosto con 13 escolares de 5.º a 7.º básico, convocados por el profesor de Artes de la Escuela Ciudad de Berlín. Aunque el Parque Cabritería se encuentra cerca de su entorno cotidiano, ninguna ni ninguno de los participantes había recorrido la quebrada-humedal.
Durante el mes de agosto asistieron a tres talleres preparatorios antes de salir al parque. El grupo trabajó con cartografía, ejercicios de reconocimiento corporal y colectivo, encuadernación de bitácoras, dibujo, fotografía, escucha atenta, relatos y entrevistas entre pares. Las actividades de dibujo y retrato permitieron que el grupo inicialmente tímido adquiriera confianza y se relacionara con mayor libertad.
Luego de tres talleres, las y los estudiantes realizaron su primera salida a terreno al Parque Cabritería. La jornada estuvo marcada por la curiosidad, el asombro y el entusiasmo, durante el recorrido observaron el curso de agua, la biodiversidad del lugar y las características propias del invierno, con atención a la palma chilena, las aves y los hongos que surgen con la humedad.
La llegada al río al término del transcurso fue uno de los momentos de mayor interés. Las y los alumnos se acercaron al agua, la tocaron y registraron esa experiencia mediante fotografías, dibujos y sonidos. Según el equipo, algunos y algunas escolares que llegaron más silenciosos, terminaron la salida sonriendo y expresando alegría por la experiencia.
Al respecto, Carolina Ibáñez, directora del proyecto, señaló: «Lo más significativo de este primer ciclo fue encontrarnos y reconocernos. Pudimos ir conociéndonos a medida que avanzamos con los encuentros, y fue una experiencia muy linda sentir cómo se iba cultivando una confianza en el grupo, donde se les vio de a poco compartir con más libertad y disfrutando las actividades, cada vez más participativas y participativos, y receptivas».
“De solsticio a solsticio” continuará con nuevos talleres y salidas a terreno al Parque Cabritería, profundizando la observación de los ciclos naturales y la creación colectiva. El proceso culminará con una exposición abierta a la comunidad, en la que se presentarán bitácoras, registros visuales, gráficos y sonoros, relatos y una cápsula sonora construida por las y los estudiantes. El proyecto busca aportar al reconocimiento del humedal como un espacio vital para la biodiversidad y para las comunidades de los cerros Los Placeres, Rodelillo y Barón.
Proyecto financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, ámbito regional de financiamiento.
Instagram: @desolsticioasolsticio