A través del Programa de Indagación Científica para la Educación en Ciencias (ICEC), impulsado por el Mineduc e implementado por el Centro de Investigación en Didáctica de las Ciencias y Educación STEM de la Universidad, se promueven nuevas formas de enseñar y aprender ciencias, vinculadas con los desafíos de los territorios.
Potenciar la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias, promoviendo una educación científica vinculada con los desafíos y necesidades del entorno, es uno de los principales objetivos del Programa de Indagación Científica para la Educación en Ciencias (ICEC), iniciativa del Ministerio de Educación que la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso implementa desde 2024 en las regiones de Coquimbo y Valparaíso, a través de su Centro de Investigación en Didáctica de las Ciencias y Educación STEM (CIDSTEM).
Desarrollado para el periodo 2024-2026, el programa busca que las comunidades educativas avancen desde modelos tradicionales de enseñanza, centrados principalmente en la transmisión de contenidos, hacia enfoques basados en la indagación y alfabetización científica, fortaleciendo las capacidades de docentes y equipos directivos.
A ello se suma el impulso de comunidades profesionales de aprendizaje, la promoción de la innovación educativa y el desarrollo de experiencias pedagógicas contextualizadas a las distintas realidades de los establecimientos educacionales, tanto urbanos como rurales.
A pocos meses de finalizar su implementación, la coordinadora general de ICEC, Valentina Guajardo, destacó que el programa permite concretar el propósito institucional de poner el conocimiento y la investigación al servicio de las escuelas, los territorios y las comunidades.
«Esta experiencia se relaciona directamente con el compromiso de la PUCV de entender la vinculación con el medio como una función misional, basada en la reciprocidad y en la capacidad de contribuir al desarrollo sostenible de los territorios, a partir de las fortalezas y conocimientos de la Universidad», comentó.
En ese sentido, agregó que para la casa de estudios significa asumir una responsabilidad pública, puesto que «puede contribuir no solamente formando profesionales, sino acompañando a las comunidades educativas y generando conocimiento junto a ellas».
Trabajo colaborativo
Uno de los pilares del programa ICEC es el trabajo colaborativo. Para ello, desarrolla instancias de formación docente, estrategias didácticas y recursos pedagógicos que promueven la participación y la vinculación de los espacios educativos con su entorno.
Entre sus principales componentes se encuentran las Comunidades de Aprendizaje, espacios destinados al desarrollo profesional docente a través de la reflexión y el intercambio de experiencias pedagógicas entre pares.
Como parte de este trabajo colaborativo, profesores y estudiantes también han diseñado e implementado Proyectos Sociocientíficos, con el fin de conectar el aprendizaje de las ciencias con problemáticas concretas de las comunidades.
Durante el periodo 2024-2026, los proyectos desarrollados en ambas regiones han abordado temas como la escasez hídrica, contaminación, pérdida de biodiversidad, manejo de residuos, recuperación de espacios naturales y sustentabilidad. Sus resultados han sido presentados en los congresos regionales del Programa de Indagación Científica para la Educación en Ciencias.
Formación para nuevos liderazgos
Otro componente importante del trabajo de ICEC es la realización del diplomado «Liderazgo para la Educación en Ciencias del Siglo XXI», actualmente en proceso de implementación en ambas regiones.
Su propósito es desarrollar capacidades de liderazgo entre docentes y directivos, para impulsar procesos de mejora en la enseñanza de las ciencias, promover la innovación y fortalecer el trabajo entre pares.
A esta formación se suman salidas pedagógicas con estudiantes y docentes, talleres científicos, charlas con mujeres científicas y muestras de aprendizaje, entre otras actividades orientadas a acercar la ciencia a las comunidades educativas.
Avances y proyección
Durante sus dos años de ejecución, el equipo del programa ha observado cambios significativos en la manera en que las y los educadores conciben la enseñanza de las ciencias y su propio desarrollo profesional.
«Uno de los avances más visibles ha sido pasar de una lógica más individual hacia una lógica de trabajo colaborativo entre pares. Las Comunidades Profesionales de Aprendizaje se han convertido en espacios donde los docentes comparten experiencias, identifican problemas comunes, reflexionan sobre sus prácticas y construyen propuestas pedagógicas de manera conjunta», indicó la investigadora.
Respecto a las expectativas que se tienen para cuando finalice la implementación directa de ICEC, Guajardo señaló que esperan que las capacidades desarrolladas no dependan de la presencia permanente de la Universidad, sino que queden incorporadas en las prácticas de docentes y comunidades educativas.
Asimismo, dijo, esperan dejar instalada la concepción de que enseñar ciencias no significa únicamente transmitir contenidos, «sino desarrollar en niños, niñas y jóvenes capacidades para investigar, argumentar con evidencia, comprender problemas complejos, tomar decisiones y actuar responsablemente en sus comunidades».
El Programa de Indagación Científica para la Educación en Ciencias ha desarrollado su trabajo en las provincias de Limarí y Choapa (Región de Coquimbo) y en las comunas de Quillota y La Calera (Región de Valparaíso), fortaleciendo la colaboración entre la Universidad y las comunidades educativas de ambos territorios.