La artista presenta en Judas Galería una serie de obras construidas con cámaras de seguridad en desuso, placas de circuitos, cables y rejas, en una investigación que cruza vigilancia tecnológica, religiosidad y la creciente dimensión casi divina que atribuimos a las máquinas. La exposición inaugura este 11 de septiembre a las 19:00 horas en Pasaje Gálvez 167, Cerro Concepción, Valparaíso, y cuenta con financiamiento del Plan de gestión Financiado por el Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras, Convocatoria 2026.
¿Qué ocurre cuando una cámara de vigilancia deja de observar y comienza a ser observada? Esa es una de las preguntas que atraviesa Divino paparazzi, nueva muestra de la artista Kütral Vargas Huaiquimilla para Judas Galería, Valparaíso, que reúne un conjunto de piezas realizadas a partir de descartes tecnológicos y dispositivos vinculados a la seguridad. La exposición se inaugura este 11 de septiembre a las 19:00 horas, en Judas Galería, Pasaje Gálvez 167, Cerro Concepción, Valparaíso, y podrá visitarse hasta el 10 de octubre, de martes a sábado, entre las 15:00 y las 19:00 horas.
La exposición forma parte de una investigación que la artista desarrollará durante 2027 en torno a los residuos tecnológicos, los sistemas de vigilancia y la relación contemporánea con las máquinas. En sus obras, cámaras de seguridad, placas electrónicas y cableados son desmontados, intervenidos y reorganizados junto a símbolos provenientes de la tradición religiosa: borregos, estrellas, aves, huevos, cruces, rosarios y crucifijos.
El resultado es una suerte de imaginario religioso electrónico. Referenciando directamente a la estética de divine machinery o “maquinaria divina”, la muestra aparece como un punto de encuentro entre aquello que durante siglos hemos considerado divino y las tecnologías que hoy determinan buena parte de nuestra vida cotidiana.
“¿Quién es nuestro nuevo dios?”, parece preguntar la muestra frente a un escenario donde la inteligencia artificial y las tecnologías de vigilancia aumentan sus capacidades a una velocidad difícil de comprender. Para Vargas Huaiquimilla, el desconocimiento también produce mitologías: “Cuando no sabemos exactamente cómo funciona una máquina o sistema en específico, comenzamos a proyectar sobre ella características misteriosas que nos dejan perplejos frente a su poder. También recurro a técnicas análogas como el bordado para hablar a contrapelo sobre esta investigación y establecer relaciones poéticas entre máquinas, personas y técnicas”, dice Kütral.
La seguridad constituye otro eje de la exposición. Rejas de pandereta transformadas en banderas y estructuras escultóricas evocan la necesidad de protección, pero también la obsesión contemporánea por delimitar y observar. En este contexto, las cámaras abandonan su función original para convertirse en materia estética.
Las obras incorporan además referencias al bordado litúrgico, las formas biológicas y la joyería, articulando rosarios, cuentas y crucifijos con componentes electrónicos. Esta “bisutería tecnológica” permite observar el interior de máquinas que normalmente permanecen cerradas y plantea preguntas sobre la extracción de materiales, las cadenas de producción y el destino de la tecnología cuando deja de ser útil.
Entre nostalgia electrónica e imaginario religioso, Divino paparazzi propone mirar de nuevo aquello que habitualmente permanece oculto: las entrañas de las máquinas y las creencias que depositamos sobre ellas.
Una invitación a entrar en un territorio donde la tecnología deja de ser solamente herramienta para convertirse, también, en misterio.