Con la llegada de septiembre, Chile comienza a prepararse para uno de los períodos más esperados del año: las Fiestas Patrias. Fondas, asados, empanadas, terremotos y reuniones familiares se transforman en protagonistas de varios días de celebración, donde disfrutar de nuestra gastronomía y tradiciones es parte importante del encuentro.
Sin embargo, para muchas personas estas fechas también vienen acompañadas de preocupación por los excesos y la idea de que disfrutar implica necesariamente abandonar por completo los hábitos saludables. Como nutricionista y vocera de Sportlife, creo que es importante cambiar esa mirada: no se trata de prohibir alimentos ni de vivir las celebraciones con culpa, sino de encontrar un equilibrio que nos permita disfrutar sin descuidar nuestro bienestar.
Las preparaciones típicas de septiembre son parte de nuestra cultura y no tenemos por qué eliminarlas de nuestra alimentación. Una empanada, un choripán o un anticucho pueden ser parte de una celebración equilibrada cuando prestamos atención a las cantidades, a la frecuencia y al contexto general de nuestra alimentación.
Algunas recomendaciones prácticas pueden ayudar a disfrutar estos días de mejor manera. Por ejemplo, incorporar ensaladas y verduras en las comidas, mantener una adecuada hidratación y, en caso de consumir alcohol, alternarlo con agua. También es importante evitar llegar a las celebraciones con hambre excesiva, ya que esto puede llevarnos a comer rápidamente y en mayores cantidades de las que realmente necesitamos.
El movimiento también puede ser un gran aliado durante estas fechas. Bailar cueca, caminar, jugar con la familia o mantener una rutina breve de ejercicio son formas simples de mantenerse activo sin dejar de participar de las celebraciones. No se trata de “compensar” lo que comemos, sino de entender que la actividad física es parte de un estilo de vida saludable y también una oportunidad para compartir y disfrutar.
Otro aspecto relevante es el descanso. Dormir adecuadamente ayuda a regular el apetito, mantener nuestros niveles de energía y tomar decisiones más conscientes respecto de nuestra alimentación.
Las Fiestas Patrias son una oportunidad para celebrar, compartir y disfrutar de nuestras tradiciones. La invitación es a dejar atrás la culpa y los extremos. Comer saludablemente no significa restringirse permanentemente, así como celebrar no significa perder todos nuestros hábitos.
El verdadero equilibrio está en poder disfrutar de una empanada, brindar con nuestros seres queridos y bailar una cueca, mientras seguimos escuchando a nuestro cuerpo y cuidando nuestra salud.
Porque disfrutar también es parte del bienestar.