Con el nuevo procedimiento de fiscalización de la Dirección del Trabajo vigente desde enero de 2026, el trabajo externalizado quedó bajo mayor escrutinio. Para las empresas de aseo, seguridad y mantención ya no basta con prestar el servicio, cada vez se les exige más poder demostrar, con datos, qué se hizo, quién lo hizo y cuándo.
Los grandes operadores lo resuelven con trazabilidad en tiempo real. ISS —líder en facility services en Chile— incorporó una plataforma tecnológica local para controlar su operación en terreno y respaldar cada tarea frente a sus clientes.
Trazar en tiempo real el trabajo de cientos de personas repartidas en decenas de instalaciones parecía inviable cuando todo se registraba en papel. Hoy, con tecnología desarrollada en Chile, operaciones de gran escala pueden saber, tarea por tarea, qué se hizo, quién lo hizo y cuándo. Es el cambio que empuja el nuevo estándar de fiscalización: para los prestadores de aseo, seguridad y mantención, cumplir ya no basta si no se puede demostrar con datos.
“El desafío de estos servicios no es sólo ejecutar una tarea, sino demostrar que cientos de tareas se hicieron, todos los días y en muchos lugares a la vez”, señala Nicolás Méndez, CEO y cofundador de eGenya, SAAS chileno para trazabilidad de servicios basado en IA. “Cada actividad queda documentada por zona, persona y horario, y se convierte en información analizable. Sobre esa base detectamos patrones de recurrencia —qué falla, dónde y con qué frecuencia— y lo potenciamos con inteligencia artificial para coordinar los trabajos, enviar recomendaciones y dar visibilidad en tiempo real, evitando así que se acumulen incidentes”, agrega.
Uno de los grandes prestadores que aplica el sistema es ISS, líder en facility services en Chile, con más de 12.000 colaboradores y unas 3.500 instalaciones en sectores como salud, educación, corporativo, industria y retail. Con la tecnología, gestiona hoy —con trazabilidad digital en tiempo real— más de 300 trabajadores en más de 20 instalaciones, con dos a tres turnos todos los días de la semana.
El valor de esa evidencia se nota cuando aparece un reclamo. Antes, defender la calidad del servicio dependía de la palabra del supervisor, hoy ISS abre el reporte y muestra, con registros, horarios e imágenes, qué se hizo en cada zona y a qué hora. “Lo que más valoro de tener la data en tiempo real es que sé al instante si la persona pasó o no por un lugar”, dice Eduardo Fuentes, administrador de software de ISS, quien resume el giro que tomó la trazabilidad en su operación: “Hoy es nuestro caballito de batalla, en cada nueva licitación va sí o sí, porque una discusión basada en percepciones se transforma en una conversación respaldada por datos”.
Para Méndez, el caso refleja hacia dónde avanza un sector que en Chile mueve unos US$4.340 millones al año, según Mordor Intelligence. “Esta es la dirección que toma el facility management: la externalización se contrata cada vez más como un servicio medible y comprobable, con equipos numerosos y dispersos que hoy se pueden controlar en tiempo real y anticipar incidentes con inteligencia artificial.”, concluye.