La auditoría al sistema de urgencias de la Región Metropolitana reveló que más de 2.400 pacientes con riesgo vital y cerca de 140.000 personas de alto riesgo fueron atendidas fuera de los plazos técnicos establecidos, registrándose esperas extremas de hasta tres días.
Una profunda indignación y preocupación manifestaron los diputados de la Comisión de Salud, Macarena Santelices, Catalina del Real, Roberto Arroyo y Lilian Betancurt, tras revelarse la información de Contraloría General de la República. El informe detectó que, entre enero de 2024 y mayo de 2025, un total de 2.417 pacientes en riesgo vital (C1) y 140.620 catalogados como de alto riesgo (C2) fueron atendidos fuera de los tiempos máximos en las urgencias de la Región Metropolitana, registrándose esperas extremas de hasta 73 horas.
Al respecto, Macarena Santelices (REP), señaló que «este informe de Contraloría nos muestra una realidad dolorosa que viven miles de familias. La salud y la vida humana no pueden seguir atrapadas en la burocracia. Por eso, apoyamos con total fuerza el plan de eficiencia en hospitales públicos que está impulsando el gobierno del Presidente Kast. Necesitamos modernizar la gestión de las urgencias de inmediato, optimizar los recursos y asegurar que la primera atención médica sea oportuna. La salud de los chilenos es la prioridad número uno”.
Por su parte, Catalina del Real (REP) enfatizó la necesidad de avanzar rápido en los cambios estructurales. “Los datos del período analizado por Contraloría son categóricos y nos obligan a actuar con sentido de urgencia. No podemos permitir que pacientes clasificados en riesgo vital o alto riesgo pasen horas e incluso días esperando en una urgencia. El camino correcto es el que ha trazado el gobierno con su plan para mejorar la eficiencia hospitalaria. Debemos avanzar con celeridad en esa reestructuración de la gestión pública para que los hospitales funcionen bien, los tiempos de espera bajen y garanticemos una atención digna y rápida a cada persona”, afirmó.
En tanto desde el PDG, Lilian Betancurt, fustigó la precariedad del sistema, manifestando que “como integrante de la Comisión de Salud, considero que esto es una falta de respeto hacia los usuarios de la salud pública. Podemos entender que existan dificultades económicas y presupuestarias, pero cuando hablamos de una urgencia médica, la atención no puede esperar horas o incluso días. El ciudadano común también tiene derecho a una salud digna, oportuna y de calidad. Resulta inaceptable que una persona llegue con riesgo vital a un hospital y deba seguir esperando. Aquí se necesitan respuestas, recursos y una mejor gestión”.
Finalmente, Roberto Arroyo (PDG) adelantó una serie de acciones de fiscalización. “Lo que está revelando Contraloría es gravísimo: estamos hablando de pacientes de riesgo vital que debieron ser atendidos inmediatamente y que terminaron esperando horas, incluso hasta 73 horas. Esto no es simplemente un problema administrativo: cuando una persona llega a urgencias con riesgo vital, cada minuto cuenta. Como integrante de la Comisión de Salud, voy a exigir que el Ministerio y los servicios de salud expliquen qué falló, quiénes son responsables y qué medidas concretas se adoptarán. No podemos aceptar que en Chile una persona en riesgo vital tenga que esperar tres días para ser atendida. La salud pública debe poner primero al paciente, no la burocracia”, recalcó.