• Docente de la Escuela de Alimentos de la Universidad brinda recomendaciones para mantener una dieta equilibrada durante las celebraciones.
Las Fiestas Patrias son una oportunidad para compartir y disfrutar en torno a las tradiciones gastronómicas del país. Empanadas, asados, anticuchos y choripanes suelen ocupar un lugar central en las celebraciones, por lo que durante estos días es habitual consumir preparaciones más abundantes y calóricas.
Sin embargo, disfrutar de los alimentos típicos no significa necesariamente caer en excesos. La clave está en cuidar las porciones, incorporar variedad de alimentos y mantener una adecuada hidratación.
Así lo explicó Jessica López, académica de la Escuela de Alimentos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, quien destacó la importancia de organizar las comidas y procurar que las preparaciones tradicionales estén acompañadas de otros alimentos que permitan equilibrar el plato.
“Para no sentirse pesado lo ideal es comer porciones no tan grandes. Dentro de los tamaños recomendados, para las carnes, lo ideal es que no supere el tamaño de la palma de la mano (80-100 gramos), los acompañamientos como la papa o el arroz en pequeñas cantidades que no superen la cuarta parte del plato y en el caso de las ensaladas que ocupen al menos la mitad del plato, priorizando variedad de verduras”, indicó la profesora.
Diversificar la alimentación
Según la académica de la PUCV, uno de los aspectos relevantes en estas fechas es evitar que la alimentación se concentre exclusivamente en carnes y embutidos, porque complementar el asado con ensaladas y otros alimentos permite incorporar diferentes nutrientes y favorecer la saciedad.
“La recomendación es organizar el plato procurando que aproximadamente la mitad corresponda a verduras, preferir carnes con menos grasa, consumir los embutidos en pequeñas porciones y evitar una carbonización excesiva. Las carnes y embutidos aportan cantidades importantes de grasas saturadas y sodio, por ello, acompañarlos con verduras u otros alimentos, como las legumbres, ayuda a lograr una alimentación más variada y equilibrada. Las verduras aportan fibra, vitaminas, minerales y compuestos bioactivos, además, ayudan a generar saciedad y moderar naturalmente la porción de carnes y embutidos”, señaló.
En el caso de las empanadas, agregó, “la recomendación es considerar su tamaño, moderar la porción y evitar repetir”.
Consumo de alcohol
El consumo de bebidas alcohólicas también puede aumentar el aporte calórico durante las celebraciones. En ese sentido, la académica recomendó limitar su ingesta y mantener una adecuada hidratación.
“Se aconseja que, por cada vaso de bebida alcohólica consumida, se alterne con agua y se modere la cantidad, considerando que el agua ayuda a mantener la hidratación, pero no contrarresta los efectos del alcohol”, señaló Jessica López, quien también sugiere limitar las bebidas azucaradas para evitar una ingesta excesiva de azúcar y calorías.
Precauciones para personas con enfermedades preexistentes
Aunque moderar el consumo es una recomendación general, existen personas que deben prestar especial atención a los excesos.
“Deben tener cuidado las personas con enfermedades crónicas no transmisibles o condiciones de salud preexistentes, como, por ejemplo, quienes tienen resistencia a la insulina, hipertensión, enfermedades cardiovasculares u obesidad. Para estas personas, el exceso de sal, grasas saturadas, azúcares y alcohol puede descompensar sus enfermedades preexistentes. Por ello, la recomendación es moderar las porciones, hidratarse principalmente con agua y no concentrar varios alimentos muy calóricos en una misma comida”, indicó la profesora.
Retomar los hábitos después de las celebraciones
Tras varios días de comidas más abundantes, lo recomendable no es recurrir a restricciones extremas, sino retomar progresivamente una alimentación ordenada y equilibrada.
En este período, resulta importante volver a incorporar frutas y verduras, carnes blancas, pescado, legumbres y cereales integrales, además de mantener una buena hidratación.
“Lo ideal es que el cuerpo se recupere y pueda volver a los hábitos alimenticios habituales”, finalizó Jessica López.