Elenco madrilista sólo pudo desnivelar el encuentro en los minutos finales ante más de 50 mil personas en el Estadio Santiago Bernabeu.
En un compromiso histórico, Santiago Wanderers cayó por 1-3 en la Final Intercontinental Sub 20 ante el Real Madrid, ante 53 mil personas en el estadio Santiago Bernabeu en la capital española.


El pleito, que congregó a los campeones de la Copa Libertadores y la Champions League Sub-20 estuvo marcado por la intensidad del juego, las fricciones que terminaron con dos porteños expulsados y el gran respaldo que tuvo el decano del fútbol chileno en las tribunas del recinto de los madrilistas.


Un partido marcado por el desastrozo cometido del juez Damian Sylwetrzak que expulsó a tres jugadores del elenco verde, que pobló de tarjetas amarillas el campo de juego y que cobró un dudoso penal a favor de los locales.
El elenco de Valparaíso cumplió un digno compromiso colocando contra las cuerdas a los madrilistas, que sólo pudieron tomar ventaja en los minutos finales, cuando las piernas ya no daban más y los pupilos de Felipe Salinas estaban con 8 en el campo de juego.
El primer tiempo friccionado donde los porteños hicieron una propuesta muy arriesgada al tensar el duelo con jugadas al límite.
Y aunque el juez del partido había advertido que la siguiente infracción tendría tarjeta, el mensaje no fue bien comprendido por los campeones de América. Un golpe de Alexander Dubó a Daniel Yáñez finalizó con el wanderino recibiendo cartulina roja en medio de la incredulidad del equipo verde y los reclamos de la banca, a los 25 minutos de juego.
Lo cierto es que el elenco de Felipe Salinas apostó por esperar y salir, sin embargo, cometió el error de tratar de imponer sus términos a través de lo físico, algo que en el viejo continente no es visto de la mejor forma y que generalmente encuentra castigo en jugadas que en Sudamérica son parte del juego.
Y en lo futbolístico, los locales coparon el campo en los minutos iniciales, lo que encontró premio en el 1-0 convertido por Yáñez a los 28, tras la expulsión de Dubó, a través de un tiro libre. Después de eso, los locales no mostraron mucho más, sin grandes llegadas a la portería caturra.
Curiosamente, con un jugador menos, el decano exhibió un mejor tono futbolístico y se aproximó con riesgo a la portería merengue, especialmente en los minutos finales del lapso inicial.
Y en los primeros minutos del complemento, la fórmula entregó resultados, gracias a la presión del verde que generó un error en la salida, lo que fue bien aprovechado por Christian Silva, el goleador de la Libertadores, que marcó el 1-1 a los 48′ de partido.







Esto reconfiguró el partido, con un Madrid que se fue con todo sobre la portería defendida por Avello, que pese a las complicaciones físicas se transformó en una de las mejores jugadores del campo.
Pero en los 81 vino el golpe: Santamaría irrumpió por el centro del área para marcar el 2-1 de los locales en una jugada donde los españoles buscaban ya con desesperación la ventaja que les evitara ir a los penales.



Luego un discutible penal cobrado contra Santiago Wanderers, pero que Avello contuvo con categoría y calidad tras el disparo de Yáñez.
Y cuando los porteños estaban con 8, mascando la rabia por un arbitraje claramente injusto desde todo punto de vista, Roberto marcó el 3-1 que cerró el duelo desde el punto de vista competitivo.


TR: Alexander Dubó (25 minutos) (SW) / Christopher Valenzuela (88 minutos) (SW) / Carvacho (95 minutos) (SW)
Cambios: ’31 Jaramillo por Flores (SW) /46′ Lezcano por Aguado (SW) / / 64′ San Martin por Silva (SW) / 74′ Villalba por Diez (RM) /77′ Carvacho por A. Silva (SW)
Gol: 1-0 28′ Daniel Yáñez (RM), 1-1 48′ Christian Silva (SW), 2-1 81′ Fran Santamaría (RM), 3-1 98′ Roberto (RM)
Crédito imágenes: Santiago Wanderers / Conmebol / Real Madrid







