Evento organizado por el Punto de Cultura Comunitaria Fundación Ngen Lemu tuvo como invitados al Colegio María Reina de Purulón y la Agrupación de Adultos Mayores Brisas del Mar de Mehuín.
Setenta personas de Lanco y Mariquina participaron en el segundo Trafkintu organizado por la Fundación Ngen Lemu, un encuentro que revitalizó la práctica ancestral mapuche de intercambio de productos y saberes territoriales. La actividad realizada en la Aldea Intercultural Lawan el 27 de agosto reunió a estudiantes del Colegio María Reina de Purulón con adultos mayores de la agrupación Brisas del Mar de Mehuín.
El encuentro fue organizado por la Fundación Ngen Lemu como parte de su segundo plan de fortalecimiento, financiado por la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través del programa Puntos de Cultura Comunitaria convocatoria 2026.
A través de una metodología pedagógica, la jornada incluyó el Chaliwun o saludo de bienvenida a las delegaciones y un Llellipun o rogativa para agradecer y solicitar permiso, equilibrio y buen desarrollo del encuentro. A ello siguió el Mogetün y Nutram que consistió en compartir el desayuno y conversar sobre esta práctica ancestral y su sentido cultural, para dar paso al Trafkintu propiamente tal, que incluyó el intercambio de productos del mar, plantas, hierbas y semillas.
Tras compartir el almuerzo con pertinencia territorial, preparado por los estudiantes de la especialidad de gastronomía del establecimiento de Purulón, se dio paso al Ayekantün, una actividad artística que tuvo como participantes al cantautor Leo Mankepillán, cuatro estudiantes de cuarto básico con poesía y el taller de danzas del mismo colegio. Al cierre se realizó el Mañumtun o agradecimiento y el Chaliwün de despedida, que incluyó la entrega de un rokiñ o colación para el viaje de regreso.
La actividad contó con la asistencia del director regional (s) de CONADI, Gaspar García, la concejala de Mariquina Tamara Calfil, la consejera regional de las Culturas, las Artes y el Patrimonio Liliana Salinas, la coordinación del programa Puntos de Cultura Comunitaria, representantes de la Seremi de Educación y equipos municipales tanto de Lanco como de Mariquina.
Revitalización cultural
La jornada evidenció el trabajo cultural comunitario de este Punto de Cultura, que a través de su segundo plan de fortalecimiento busca proyectar la sostenibilidad sociocultural de la Aldea Intercultural Lawan, mediante la revitalización y consolidación de prácticas ancestrales como el Wiñol Tripantu (We Tripantu), la Minga y el Trafkintu, fomentando, tal como lo exponen en su plan 2026, el bienestar físico, espiritual y colectivo; el arraigo territorial y la conexión con los ciclos naturales.
El coordinador de la Fundación Ngen Lemu, Víctor Huaquimilla, sostuvo que la importancia del encuentro radica en “que se puedan reunir aquí adultos mayores y alumnos. También articular el territorio. Tenemos a las comunas de Mariquina y Lanco participando en esta gran actividad que refuerza nuestra identidad y sentido de pertenencia al territorio. Es el segundo Trafkintu que hacemos en la Fundación Ngen Lemu y hemos visto mucho entusiasmo en compartir no solamente los productos, sino también el conocimiento y los saberes anclados”.
El director del Colegio María Reina de Purulón, Juan Raúl Cid, destacó el impacto que tienen las experiencias vivenciales en la transmisión de saberes. “En la sala de clases enseñamos lo que es el intercambio de saberes y productos, pero es distinto vivirlo. Hemos tenido la suerte de contar con un grupo de adultos mayores que desde la costa pueden entregar saberes muy importantes a nuestros estudiantes que son de la zona mapuche huilliche del valle de Purulón. Ver los ojos brillar de esos niños cuando un adulto mayor le comenta cómo era mariscar o pescar en la costa nos hace pensar que esta es la fórmula de entregar el saber”, afirmó.
Rosa Nahuelpan, educadora tradicional mapuche del Colegio María Reina, también valoró el Trafkintu como espacio para la transmisión intergeneracional de conocimiento. “Es tremendamente importante que los niños puedan obtener la sabiduría de los mayores. Que estos niños se comiencen a interesar por estos temas es favorecedor, porque nos queda la esperanza de que habrá gente en el futuro que va a cuidar y va a proteger”, señaló.
La iniciativa evidencia cómo la articulación territorial entre la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y las organizaciones culturales comunitarias permite que el conocimiento ancestral no sea solo documentado, sino vivido y transmitido de manera directa en los espacios donde esa sabiduría tiene raíces. Además, instancias de encuentro como estas operan como herramientas de cohesión social, identidad cultural y participación ciudadana.