Volver a encontrar trabajo se había convertido en una prioridad para un joven que recientemente finalizó una sanción de tres años y decidió continuar voluntariamente su proceso a través del Programa de Acompañamiento Post Egreso del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil. Su familia se encuentra reconstruyendo la vivienda afectada por el megaincendio de 2024 y generar ingresos era especialmente importante para contribuir a los gastos asociados a las obras. Hoy, lleva un mes trabajando en una importante empresa del rubro de alimentos.
La oportunidad surgió a través de la OMIL de Viña del Mar, en el marco del convenio de colaboración entre el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil y la Municipalidad de Viña del Mar. Previamente, el equipo de Acompañamiento Post Egreso trabajó junto al joven en la preparación para enfrentar procesos de selección, incluyendo simulaciones de entrevistas laborales y herramientas para desenvolverse con mayor seguridad. Posteriormente, el programa realizó la intermediación con la OMIL y derivó sus antecedentes para acceder a nuevas oportunidades laborales.
“Sí, fue un alivio. La verdad cuando recibí ese mensaje diciéndome ‘ya, a esta hora hay capacitación para el ingreso’, dije ‘ya, me relajo, me calmo un poco y a esperar lo que llegue’”, recuerda sobre el momento en que supo que avanzaba en el proceso. Para él, la urgencia por encontrar empleo tenía una motivación especialmente familiar: “En mi mente no estaba dejar a mi familia sin apoyo”.
El Acompañamiento Post Egreso del Servicio de Reinserción Social Juvenil permite dar continuidad voluntaria al proceso de reinserción una vez finalizado el cumplimiento de una sanción, apoyando a los jóvenes en la consolidación de los avances alcanzados y en el desarrollo de objetivos que favorezcan su integración social. En este caso, el acompañamiento no se ha limitado a la búsqueda de empleo y contempla un seguimiento durante seis meses, además del trabajo en otras metas vinculadas a su desarrollo personal y profesional.
Al respecto, la directora regional del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, Fernanda Alvarado, destacó la importancia de generar oportunidades laborales que permitan dar continuidad a estos procesos: “Sabemos que el escenario laboral es complejo para los jóvenes y aún más para quienes han cumplido una sanción o medida, porque muchas veces enfrentan estigmas y prejuicios. El empleo es una herramienta fundamental para la reinserción, les permite sentirse productivos, aportar a sus familias y fortalecer sus proyectos de vida alejados del delito. Por eso es tan importante generar oportunidades junto a actores públicos y privados. Hoy conocemos una historia que demuestra que este trabajo da resultados y queremos que ejemplos como este se multipliquen cada día”.
Su actual empleo es solo una parte de un nuevo proyecto de vida que también tiene a la educación como protagonista. Durante el cumplimiento de su sanción, el joven comenzó a estudiar Psicopedagogía, carrera de cuatro años en la que actualmente se encuentra próximo a cursar su último año. Durante ese periodo, el equipo a cargo de su intervención flexibilizó horarios para compatibilizar las actividades asociadas al cumplimiento de la sanción con sus estudios y favorecer su continuidad educativa.
Ahora busca mantener su trabajo mientras termina su carrera para posteriormente realizar su práctica profesional y proyectarse laboralmente en el área que escogió, mientras apoya a su familia en la reconstrucción de su vivienda.
Así, la articulación entre el Acompañamiento Post Egreso y la OMIL de Viña del Mar se traduce en una oportunidad concreta para dar continuidad a un proceso que comenzó durante el cumplimiento de su sanción y que hoy sigue avanzando a través del trabajo, los estudios y el acompañamiento necesario para construir nuevos proyectos de vida.