Buscar

Cero Emisiones: Acelerar la Transformación. Por Christian Candela, CEO de Siemens Chile

Se modernizaronsus 1.150 m², incorporando una nueva distribución de las áreas de entrenamiento, salas completamente renovadas, espacios de cowork y una infraestructura que eleva el estándar deportivo de la Región de Valparaíso.

Mesas y sillas plegables, bolsos para picnic, cocinillas y carpas forman parte de la propuesta de la marca, que también cuenta con un showroom en Quilpué para conocer sus productos de cerca.

La división de la estatal licitó un contrato a ocho años que reemplazó la totalidad de sus vehículos diésel por unidades cero emisiones, adelantándose a las metas corporativas de la cuprífera al 2030.

El Día de las Cero Emisiones invita a reflexionar sobre los avances frente al cambio climático y a preguntarnos si estamos actuando a la velocidad que la emergencia exige.

Chile cuenta con una hoja de ruta ambiciosa y condiciones privilegiadas para transitar hacia una economía baja en emisiones. El desafío inmediato es convertir esa ventaja en acción: acelerar la adopción tecnológica y traducir esas soluciones en cambios concretos para la industria, las empresas y la sociedad.

La Estrategia Climática de Largo Plazo fija que el 80% de la generación eléctrica deberá provenir de fuentes renovables al 2030, y la Ley Marco de Cambio Climático establece la meta de carbono neutralidad a más tardar en 2050.

Son objetivos exigentes, pero también una oportunidad para impulsar una nueva matriz productiva. Nuestro país ha demostrado que, con visión a largo plazo, puede acelerar el cambio y llevar la transformación energética más allá de la generación, integrándola a toda la actividad productiva.

Para la industria, la transición se traduce en medidas concretas: electrificar procesos, elevar la eficiencia energética, automatizar controles y digitalizar la operación, junto con una gestión inteligente de la energía. Herramientas como la inteligencia artificial, los gemelos digitales y los sistemas de gestión energética ya están disponibles y permiten anticipar fallas, optimizar consumos y mejorar la productividad de forma medible.

En sectores estratégicos para el país como minería, industria manufacturera, transporte e infraestructura, la transición energética, no es solo una exigencia ambiental; es también una oportunidad de competitividad. Operar con mayor eficiencia, con menor consumo energético y con menos dependencia de combustibles fósiles hace a las empresas más productivas y resilientes.

Lograrlo requiere acelerar la inversión, fortalecer el capital humano, adaptar marcos regulatorios y mejorar la coordinación entre sector público, privado y academia. No se trata solo de tecnología: es convertir capacidades en proyectos escalables y resultados tangibles.

Chile tiene una ventaja, no estamos comenzando desde cero. Contamos con recursos renovables excepcionales, experiencia y una industria que está incorporando soluciones para avanzar hacia operaciones más eficientes y sostenibles. El desafío ahora es convertir esa ventaja en acción y acelerar la transformación.

noticias relacionadas

Seguridad municipal: ni letra chica ni letra muerta. Por Nicolás Farfán Vega, Sociólogo, Máster por la Universidad Complutense de Madrid

Más allá de la pantalla: ¿quién cuida a las infancias en redes sociales? Por Angélica Bastías, académica de Psicología UNAB

Disfrutar no se castiga: volver a la rutina después del 18. Por Daniela Valdebenito, Académica Carrera de Nutrición y Dietética Universidad San Sebastián sede De la Patagonia

Qué cambiará en el acceso a la vivienda con la reforma al mercado de capitales. Por Tracy Dunstan, gerente comercial JetBrokers.io