La Sala del Senado aprobó el informe de la Comisión Mixta sobre una norma que exige que las declaraciones de principios de los partidos condenen los sistemas totalitarios y el uso de la violencia como método de acción política.
Con 28 votos a favor, 3 en contra y 5 abstenciones, la Sala del Senado aprobó el informe de la Comisión Mixta constituida para resolver la diferencia suscitada entre las dos ramas del Congreso durante el trámite del proyecto que modifica diversos cuerpos legales para promover la gobernabilidad y la representatividad del sistema político.
Cabe recordar que, durante la tramitación de la denominada reforma al sistema político, hubo divergencias respecto de una norma que exige que las declaraciones de principios de los partidos condenen explícitamente los sistemas totalitarios y la violencia como método de acción política. La Comisión Mixta llegó a un acuerdo para incluir aquello, lo que fue ratificado por el Senado y solo resta que la Cámara de Diputados y Diputados lo vote para que la iniciativa sea despachada por el Congreso.
Durante la votación intervinieron las y los senadores Alfonso De Urresti, Matías Walker, Vanessa Kaiser, Vlado Mirosevic, Claudia Pascual, Alejandro Kusanovic, Arturo Squella, Miguel Ángel Calisto, Esteban Velásquez, Francisco Huenchumilla, Diego Ibáñez e Iván Flores.
Respecto de la norma que fue objeto de la Comisión Mixta hubo una postura mayoritaria en señalar que es necesario que los distintos partidos políticos incorporen en su declaración de principios la condena a los sistemas totalitarios y al uso de la violencia como método de acción política.
No obstante, la senadora Pascual y el senador Squella plantearon que habría sido óptimo si el texto fuera parecido al artículo 19 N° 15 de la Constitución que consagra el derecho de las personas a asociarse libremente y establece reglas especiales y límites para los partidos políticos y movimientos en Chile.
Sobre el proyecto en general, se valoraron los cambios que se hicieron con miras a tener un mejor sistema político, pero varios parlamentarios señalaron que hubo un diagnóstico errado del problema de las colectividades y que la solución se centró en el número de militantes y no en otros aspectos como la disciplina parlamentaria o la calidad de las propuestas.
“El diagnóstico de base de este proyecto es que la democracia funcionaría mejor si tuviéramos menos partidos. El diagnóstico está equivocado. Lo que necesita la democracia chilena es disciplina parlamentaria”, se planteó en la Sala, al mismo tiempo que se dijo que esta reforma busca fortalecer a los partidos tradicionales y “castigar el disenso”.
En tanto, la senadora Kaiser anunció reserva de constitucionalidad en diversos artículos de la iniciativa.
PRINCIPALES PROPUESTAS
El objetivo central del proyecto es fortalecer la representatividad de los partidos políticos a través de limitaciones en su formación y reformas a su financiamiento; incorporar mayores exigencias para las candidaturas independientes y otorgar un reconocimiento de carácter legal a los comités parlamentarios.
Para los partidos políticos se establece como requisito contar con presencia en al menos ocho regiones, además de reunir afiliados equivalentes al 0,3% del padrón electoral definitivo en cada una de ellas. Las colectividades actualmente constituidas tendrán 18 meses para actualizar sus afiliaciones.
Sobre las candidaturas independientes, se establece que estas no podrán superar el 50% de las candidaturas que presente un partido para la Cámara de Diputados o el Senado, mientras que las firmas requeridas para postular deberán calcularse sobre la totalidad del padrón electoral y no sobre la votación de elecciones anteriores.