La congestión nasal asociada a alergias puede dificultar la respiración durante la noche y favorecer los ronquidos. Sin embargo, cuando respirar por la boca o roncar se vuelve habitual, también puede ser una señal de obstrucción nasal persistente o de un trastorno respiratorio del sueño.
Dormir con la boca abierta, despertar con la boca seca o roncar ocasionalmente puede parecer algo sin mayor importancia. Sin embargo, cuando estos síntomas se repiten, pueden estar relacionados con una dificultad para respirar adecuadamente por la nariz durante la noche.
Esta situación puede hacerse más evidente durante la primavera, cuando aumentan los síntomas de rinitis alérgica. La congestión e inflamación de la mucosa nasal pueden dificultar el paso del aire y afectar la calidad del sueño. La evidencia disponible ha encontrado una asociación entre la rinitis alérgica, la obstrucción nasal y distintos trastornos del sueño, incluidos los ronquidos y otras alteraciones respiratorias durante el sueño.
“Cuando existe una obstrucción nasal, la persona puede comenzar a respirar por la boca como una forma de compensar la dificultad para que el aire pase por la nariz. Si esto ocurre de manera puntual, por ejemplo, durante un cuadro alérgico o un resfrío, puede ser transitorio. El problema es cuando se transforma en algo habitual y afecta la calidad del sueño”, explica el director del Centro del Sueño y otorrinolaringólogo de Clínica INDISA, Dr. Roberto Arias.
¿Puede ser una alergia?
La rinitis alérgica puede provocar congestión nasal, especialmente durante períodos en que aumenta la exposición a determinados alérgenos. Estornudos frecuentes, picazón nasal, secreción acuosa y sensación de nariz tapada son algunos de sus síntomas característicos.
Durante la noche, esta obstrucción puede hacerse más evidente y dificultar el descanso. Por eso, si una persona comienza a respirar por la boca o a roncar coincidiendo con la aparición de síntomas alérgicos, es importante considerar que ambos fenómenos pueden estar relacionados.
“Es importante distinguir entre una obstrucción nasal que aparece de manera estacional y una dificultad para respirar por la nariz que está presente durante todo el año. En el primer caso puede existir una relación con una rinitis alérgica, mientras que una obstrucción persistente puede tener otras causas que requieren una evaluación”, señala el especialista.
¿Cuándo deja de ser algo pasajero?
No toda respiración bucal o ronquido ocasional significa que exista una enfermedad. Sin embargo, cuando la dificultad para respirar por la nariz se mantiene durante períodos prolongados, es importante buscar su causa.
La obstrucción puede tener distintos orígenes, desde una rinitis hasta alteraciones estructurales de la nariz u otras condiciones que afectan el paso del aire. Por ello, más que acostumbrarse a dormir con la boca abierta, la persistencia del síntoma es un motivo para consultar.
“Respirar por la boca durante la noche no debería asumirse simplemente como una característica de la forma de dormir. Si es algo que ocurre de manera habitual, conviene evaluar qué está dificultando la respiración nasal y si existe una causa que pueda tratarse”, señala el especialista.
¿Cuándo el ronquido puede ser una señal de alerta?
No todas las personas que roncan tienen apnea del sueño. Sin embargo, existen algunas señales que pueden indicar que el ronquido está asociado a una alteración de la respiración durante el sueño y que ameritan una evaluación:
- Pausas en la respiración observadas durante el sueño.
- Despertares con sensación de ahogo o falta de aire.
- Sueño poco reparador, pese a haber dormido suficientes horas.
- Somnolencia o cansancio excesivo durante el día.
- Dolor de cabeza al despertar.
- Despertares frecuentes durante la noche.
“El ronquido por sí solo no permite determinar si existe un trastorno respiratorio del sueño. Lo relevante es observar el conjunto de síntomas y, especialmente, si existen interrupciones de la respiración durante la noche. Cuando aparecen estas señales, una evaluación permite determinar si es necesario realizar un estudio del sueño y cuál puede ser la causa”, explica el Dr. Arias
¿Qué hacer si ocurre de manera habitual?
Cuando los ronquidos o la respiración bucal aparecen solo durante un período de congestión, pueden desaparecer al mejorar la causa que está obstruyendo la nariz. En cambio, si persisten o afectan el descanso, es recomendable consultar para identificar su origen.
Mientras tanto, algunas medidas pueden ayudar a favorecer un mejor descanso, como mantener controlados los síntomas de alergia, evitar la exposición a aquello que los desencadena y mantener una adecuada higiene del dormitorio.
“Lo importante es no normalizar una dificultad para respirar durante el sueño. La evaluación permite diferenciar si estamos frente a un problema principalmente nasal, a una condición estacional como una alergia o a una alteración de la respiración durante el sueño que requiere otro tipo de estudio”, concluye el director del Centro del Sueño y otorrinolaringólogo de Clínica INDISA, Dr. Roberto Arias.