Durante la semana epidemiológica 38 se declaró un brote de varicela en un establecimiento educacional de Hualpén en la Región del Biobío. De acuerdo con la información publicada por el MINSAL, a la fecha se han registrado 29 casos activos y en aislamiento, esto debido a que esta enfermedad es altamente contagiosa y puede propagarse rápidamente en colegios y jardines infantiles.
La varicela, conocida también como “peste cristal”, es una infección causada por el virus varicela-zóster. Se transmite principalmente a través del aire, mediante secreciones respiratorias, y por contacto directo con el líquido de las lesiones de la piel. Una persona puede contagiar desde uno o dos días antes de la aparición de la erupción y mientras mantenga vesículas sin formar costras.
Después de un período de incubación que habitualmente dura entre 12 y 20 días, pueden aparecer fiebre leve, decaimiento, dolor de cabeza o pérdida del apetito. Posteriormente surge una erupción que causa picazón. Las lesiones comienzan como manchas rojizas, se transforman en pequeñas ampollas con líquido y finalmente forman costras.
En la mayoría de los casos, el diagnóstico es clínico, es decir, un profesional de salud reconoce la enfermedad por sus síntomas y por el aspecto característico de las lesiones. Cuando la presentación es poco habitual, existen dudas o se necesita confirmar un brote, pueden utilizarse cultivo en líneas celulares o pruebas moleculares como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), técnica que detecta el material genético del virus en muestras obtenidas de las lesiones.
En Chile, la varicela se vigila mediante centros centinela, establecimientos de salud seleccionados para observar su frecuencia y distribución. Además, todo brote, definido como dos o más casos relacionados en un mismo tiempo y lugar, debe notificarse inmediatamente a la autoridad sanitaria.
Actualmente la vacuna contra la varicela forma parte del Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI), lo que garantiza el acceso universal y gratuito para la población objetivo. El esquema infantil vigente contempla dos dosis, a los 18 y 36 meses. La vacunación disminuye el riesgo de enfermar y de presentar formas graves. Para prevenir nuevos contagios, las personas enfermas deben permanecer en aislamiento hasta que las lesiones formen costras, mantener una higiene adecuada y evitar el contacto con los grupos más vulnerables, como embarazadas sin inmunidad, recién nacidos y personas inmunocomprometidas.
El brote de Hualpén demuestra que la varicela continúa circulando. Reconocer sus síntomas, consultar oportunamente y mantener la vacunación al día son acciones esenciales para proteger a la comunidad, especialmente a quienes tienen mayor riesgo de presentar una enfermedad grave.