Diputados valoran avance de una reforma que establece mayores exigencias para el funcionamiento del sistema de partidos y busca reducir la fragmentación política
La bancada de diputados de Renovación Nacional valoró el despacho a ley del proyecto que modifica diversos cuerpos legales para promover la gobernabilidad y la representatividad del sistema político, iniciativa que culminó su tramitación en el Congreso tras el trabajo de la Comisión Mixta.
El proyecto introduce modificaciones a distintos cuerpos legales vinculados al funcionamiento de los partidos políticos, el sistema electoral y la actividad parlamentaria, con el objetivo de fortalecer la representatividad y favorecer condiciones que permitan una mayor gobernabilidad.
Entre sus principales contenidos se encuentran mayores exigencias para la constitución y funcionamiento de los partidos políticos, modificaciones a las reglas de financiamiento público y cambios en los requisitos para la inscripción de candidaturas independientes, además de disposiciones relacionadas con la organización y funcionamiento de los comités parlamentarios.
Desde la bancada RN destacaron que contar con reglas que favorezcan partidos más representativos y reduzcan la excesiva fragmentación constituye un elemento relevante para que el Congreso pueda responder con mayor eficacia a las necesidades de los ciudadanos.
El diputado Diego Schalper, jefe de la bancada RN, destacó el despacho de la iniciativa y abordó la importancia de avanzar hacia un sistema político que permita compatibilizar representación ciudadana con capacidad de alcanzar acuerdos.
“Esta reforma evita la fragmentacion partidista y evita el discolaje, que son un verdadero cáncer para la capacidad que tiene el sistema político de alcanzar acuerdos y dar soluciones que vayan en el mejor interés de los chilenos. Con esta reforma se fortalece la representación política y se evita que la integridad del sistema político quede a la voluntad de caudillismos esporádicos que tanto daño le hacen a la democracia”, afirmó.
Y remató señalando que “Chile necesita un sistema político que represente a los ciudadanos, pero que también sea capaz de gobernar. Cuando la fragmentación se transforma en un obstáculo permanente para llegar a acuerdos, quienes terminan pagando el costo son las personas”.