El subjefe de la Bancada de Diputados UDI, Sergio Bobadilla, junto con el integrante de la comisión de Constitución, Eduardo Cretton, anunciaron que durante la tramitación de la Ley de Presupuestos 2027 –que parte hoy en la subcomisión mixta– presentarán una indicación para prohibir que las asignaciones que reciben los ex presidentes puedan ser utilizada con fines proselitistas o electorales.

Al respecto, ambos legisladores informaron que el Gobierno propuso destinar $915 millones a los ex mandatarios durante el próximo año, monto que se traduce en poco más de $19 millones mensuales para los ex Presidentes Eduardo Frei, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Gabriel Boric.

Sin embargo, Bobadilla y Cretton manifestaron su preocupación por el uso que se le estaría dando a dichos recursos, en particular en el caso de los ex Presidentes Boric y Bachelet, quienes durante la última semana, y pese a no ser lo habitual entre los ex mandatarios, comenzaron a tener una participación mucho más activa en la contingencia nacional, como ocurrió con la declaración pública que emitieron cuestionando la decisión del Gobierno de adherir al Escudo de las Américas.

Por lo mismo, y tras revisar las condiciones que actualmente existen para el uso de las asignaciones de los ex presidentes, los parlamentarios gremialistas propondrán establecer distintos límites, entre ellos que los recursos de ese ítem no puedan usarse para financiar actividades de carácter político.

«Durante mucho tiempo ha existido una regla en nuestro país, que si bien no está expresamente incorporada en una ley, se entendía conocida y respetada por todos: que los ex mandatarios no utilizan su condición ni los recursos que reciben del Estado para intervenir activamente en la contingencia o financiar actividades de carácter político. Pero lamentablemente, en las últimas semanas hemos visto cómo los ex Presidentes Boric y Bachelet decidieron romper esa tradición, asumiendo un protagonismo político que nos lleva a cuestionar hasta dónde corresponde que sus gustitos sean financiados con los recursos de todos los chilenos», criticaron ambos parlamentarios.

En virtud de lo anterior, Bobadilla y Cretton agregaron que «como Bancada UDI hemos decidido presentar una indicación para establecer distintos límites al uso de estos recursos», aclarando que «en ningún caso estamos cuestionando que los ex presidentes reciban una asignación por la función institucional que desempeñaron, sino que, por tratarse de fondos públicos, también debemos exigirles responsabilidad, austeridad y un uso acorde con los fines para los cuales fueron creados».

«Los chilenos no tienen por qué financiar con sus recursos las aspiraciones personales que puedan tener los ex mandatarios, porque si mañana alguno de ellos decide iniciar una nueva candidatura presidencial –lo que nadie podría descartar dadas sus últimas intervenciones–, resultaría inaceptable que durante todo este tiempo hubieran financiado una plataforma electoral con fondos públicos y, además, fuera de los plazos legales», reiteraron los integrantes de la Bancada UDI, quienes de todas formas cuestionaron la actitud de Bachelet y Boric, manifestando que «rompieron una tradición de prudencia que por muchas décadas fue respetada por todos los ex presidentes».