El meteorólogo e investigador del proyecto GEOOS de la PUCV, Miguel Fernández, anticipó que durante los próximos días persistirán precipitaciones intermitentes y probabilidad de actividad eléctrica en sectores cordilleranos, asociadas a una vaguada en altura.
Las precipitaciones más intensas asociadas al sistema frontal que afecta a la zona central comenzarán a declinar durante la madrugada de este miércoles, aunque la presencia de una atmósfera inestable mantendrá la posibilidad de chubascos y tormentas eléctricas en sectores cordilleranos durante los próximos días, explicó el meteorólogo e investigador del proyecto GEOOS de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Miguel Fernández.
«A partir de los últimos modelos del GFS, del geoportal GEOOS de la PUCV y las tendencias de los centros de pronósticos generales, el panorama meteorológico indica que las precipitaciones fuertes corresponden al núcleo más activo del sistema frontal. Este se mantendrá de manera persistente durante prácticamente todo el martes y se espera que el tramo más intenso comience a declinar hacia finales de la noche de hoy o la madrugada de mañana miércoles, dando paso al fin del sistema frontal propiamente tal», precisó.
El investigador agregó que a partir del miércoles 7 y durante el resto de la semana —hasta el próximo lunes— la atmósfera quedará en una condición bastante inestable. «Esto significa que, aunque baje la intensidad en los valles y en la costa, en los sectores cordilleranos todavía se registrarían chubascos intermitentes y probabilidad de tormentas eléctricas, asociadas al desarrollo de nubosidad convectiva producto de la vaguada en altura», afirmó.
Cabe destacar que, si bien el núcleo principal de este evento se ha concentrado entre las regiones del Maule y el Biobío, en la Región Metropolitana y en la Región de Valparaíso se ha sentido con fuerza. Incluso se aprecia que el sistema estaría logrando permear de manera marginal la zona cordillerana de la Región de Coquimbo.
«El análisis termodinámico de los modelos muestra una masa de aire marcadamente fría para la época primaveral, lo que asegura una isoterma cero baja y un régimen de características invernales», concluyó.