Informe que elabora el profesor Benjamín Villena revela además que los desempleados tienen hoy menos posibilidades de reinsertarse a través del trabajo informal. Los jóvenes aparecen como el grupo más afectado por el deterioro del mercado laboral. Cada semana, un 0,5% de los jóvenes con empleo formal pierde su trabajo y pasa a la desocupación
El mercado laboral chileno continúa mostrando señales de deterioro. Entre junio y agosto de este año se registró una pérdida neta de 88.124 empleos formales, equivalente a una caída anual de 1,3%, mientras el empleo informal apenas creció en 6.772 puestos, lo que es insuficiente para compensar la destrucción de trabajo formal. Paralelamente, el número de desocupados aumentó en 113.512 personas, llegando a 989.400 desempleados.
Los números expuestos son lo que arroja el Reporte de Transiciones Laborales que elabora, mes a mes, el profesor asociado de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Benjamín Villena, quien analiza los movimientos de trabajadores entre empleo formal, informalidad, desempleo e inactividad utilizando datos del panel de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE).
Uno de los principales hallazgos del estudio de este mes es que las alternativas de salida para quienes están desempleados se han debilitado. La probabilidad de que una persona desocupada encuentre trabajo informal cayó desde 2,6% a 2,3% semanal en un año, constituyendo la variación más significativa observada en las transiciones laborales. En contraste, la probabilidad de acceder a un empleo formal permaneció en 2,1%.
Al mismo tiempo, aumentó la proporción de personas que abandona la búsqueda de trabajo. Por otro lado, la transición desde el desempleo hacia la inactividad pasó de 3,0% a 3,2%, lo que sugiere que una mayor cantidad de personas está dejando de participar activamente en el mercado laboral, explica Villena.
“El deterioro del empleo formal ocurre en un contexto donde también se reducen las oportunidades de reinserción para quienes están desempleados. El dinamismo del mercado laboral se está debilitando y más personas terminan saliendo de la fuerza de trabajo”, se indica en el reporte.
Jóvenes lideran la destrucción de empleo
El análisis del profesor Villena identifica a los jóvenes entre 15 y 29 años como el grupo más afectado. Su tasa de desempleo alcanzó 18,3%, con un aumento de 2,6 puntos porcentuales en doce meses, la mayor alza entre todos los segmentos etarios.
Además, presentan la mayor tasa de destrucción de empleo formal hacia el desempleo. Cada semana, un 0,5% de los jóvenes con empleo formal pierde su trabajo y pasa a la desocupación, cifra que prácticamente duplica la observada entre los trabajadores de 30 a 49 años.
Las mujeres también enfrentan mayores dificultades de permanencia laboral. El informe muestra que las trabajadoras informales tienen una mayor probabilidad de abandonar el mercado laboral que los hombres, mientras que entre las personas desempleadas la transición hacia la inactividad es considerablemente más frecuente en ellas.
Más trabajadores buscan cambiar de empleo
Otro fenómeno destacado por el estudio es el aumento de personas que, pese a estar ocupadas, buscan activamente otro trabajo. Este grupo representa actualmente el 8,2% del empleo total, 0,7 puntos porcentuales más que hace un año.
“Estos trabajadores compiten por las mismas vacantes que los desempleados, una situación que podría estar dificultando aún más la reinserción de quienes buscan regresar al mercado laboral”, dice Villena.
Mercado laboral más debilitado
Las conclusiones del informe muestran que el principal problema del mercado laboral no está en un aumento de los despidos desde empleos formales hacia el desempleo, tasa que se mantuvo estable, sino en la combinación de una menor creación neta de empleo formal, menos oportunidades de inserción desde el desempleo y una creciente salida de personas hacia la inactividad.