En medio de la controversia por las operaciones financieras de las AFP vinculadas a las tasas de interés de Estados Unidos, el diputado Jaime Araya (IND.-PPD) profundizó en las medidas solicitadas a la Superintendencia de Pensiones, poniendo especial énfasis en el derecho de cada trabajador a conocer el impacto real de estas decisiones en sus ahorros previsionales.
En entrevista con Radio Infinita, el parlamentario explicó que el organismo fiscalizador tiene facultades para dictar instrucciones que obliguen a las administradoras a entregar información individualizada, y solicitó que se utilicen estas atribuciones para exigir a cada AFP que comunique directamente a sus afiliados tanto los efectos generales de estas operaciones como sus consecuencias específicas en los fondos previsionales de cada trabajador.
“Me parece que aquí hay un deber de transparencia, cada persona tiene el derecho a saber qué es lo que pasó. Lo que nosotros esperamos es que la superintendencia obligue a las AFP a decir cuál es la situación en que está cada trabajador en particular porque no todos los trabajadores están afiliados a las mismas AFP y no todos tuvieron las mismas pérdidas. Es muy relevante para que cada persona pueda evaluar si va a seguir participando de esa AFP o no”, sostuvo.
Asimismo, el diputado cuestionó que las operaciones sean justificadas como parte de una estrategia financiera de largo plazo, advirtiendo que sus consecuencias pueden ser especialmente relevantes para quienes se encuentran cerca de pensionarse.
“Cuando se dice que esto es una estrategia de largo plazo, es una estrategia que tiene un forado enorme, porque no puede haber una estrategia única cuando uno sabe que impacta de manera distinta a quien está más cerca de la jubilación de quien está más lejos de la jubilación”, afirmó.
Finalmente, el parlamentario reiteró su llamado a la Superintendencia de Pensiones a que “evalúe la situación en el global, recopile los antecedentes y eventualmente abra procesos sancionatorios si es que aquí se infringieron normas de mínimas diligencia, hubo culpa, negligencia o derechamente dolo”, concluyo Araya.