Fibromialgia, artritis reumatoide, migraña y neuropatías están entre los cuadros más frecuentes y, en muchos casos, subdiagnosticados.
Una de cada cuatro personas en Chile vive con dolor crónico, según la Radiografía del Dolor UC – Achs (2023). La cifra sube a 32,9% entre las mujeres, frente a 18,9% en hombres, y 13,6% de los adultos reporta dolor crónico severo. Se considera crónico el dolor que se mantiene por más de tres meses, y varias de las enfermedades que lo provocan pueden tardar años en diagnosticarse, con impacto directo en la productividad y la calidad de vida de los pacientes y sus familias.
Fibromialgia: un dolor que se confunde con el cansancio
La fibromialgia es una enfermedad crónica que afecta en su mayoría a mujeres, caracterizada por dolor musculoesquelético generalizado, fatiga, alteraciones del sueño y problemas cognitivos.
La Dra. Cecilia Cuéllar, reumatóloga de Clínica Biobío, aclara: “La fibromialgia no es un dolor imaginario. Hoy sabemos que existe una alteración en la forma en que el sistema nervioso central procesa las señales de dolor, lo que hace que estímulos que normalmente no duelen sí se perciban como dolorosos”. Agrega que “entender esto es fundamental para que la paciente deje de sentir que exagera y pueda adherir a su tratamiento”.
Respecto al por qué suele tardar tanto en diagnosticarse, la Dra. Lilian Jara, reumatóloga de Clínica Dávila, explica que se debe a síntomas difusos y sin marcadores claros, confusión con otras patologías, falta de biomarcadores específicos y persistente estigma que lleva a subestimar la enfermedad como “psicológica”.
Artritis reumatoide: no es una enfermedad de la tercera edad
La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune crónica, en la que las propias defensas del organismo atacan las articulaciones. Su causa aún se desconoce y no tiene cura.
“La artritis reumatoide parte a muy temprana edad, habitualmente mujeres, entre los 20 y los 30 años, y el síntoma principal es el dolor articular, la inflamación articular y la rigidez matinal. Es una enfermedad que produce mucha invalidez. Las personas dejan de hacer su vida cotidiana, sus actividades del día a día”, sostiene la Dra. Paula Kusnir, coordinadora de Reumatología de Clínica Santa María.
Por eso, la especialista enfatiza la importancia de iniciar el tratamiento lo antes posible tras el diagnóstico, para frenar el avance de la enfermedad, prevenir el daño articular a largo plazo y reducir al mínimo el dolor del paciente.
El Dr. Cristián Vergara, reumatólogo de Clínica Ciudad del Mar, explica: “Hoy contamos con terapias muy efectivas que permiten controlar la enfermedad, alcanzar la remisión en muchos pacientes y prevenir el daño articular a largo plazo, ayudando a las personas a mantener sus actividades cotidianas y una buena calidad de vida”. Agrega que, “si una persona presenta dolor e hinchazón persistentes en una o varias articulaciones, debe consultar a un médico para una evaluación. Reconocer los síntomas a tiempo puede marcar una gran diferencia en la evolución de la enfermedad”.
Migrañas y neuropatías: cuando el dolor nace en los nervios
En relación con la migraña, el Dr. Ney Tello, jefe médico de Help Rescate, sostiene: “Estas se deben a un tipo específico de cefalea que afecta la calidad de vida por su recurrencia y que se caracteriza por provocar un dolor pulsátil e intenso, sensibilidad a la luz y a los sonidos, por generar malestar como mareos, náuseas y vómitos, visión borrosa y aura, es decir, síntomas neurológicos previos al dolor de cabeza”.
Por otra parte, la Dra. Erika Krauss, neuróloga de Clínica Dávila Vespucio, asegura: “Las neuropatías periféricas se originan por daño en los nervios que comunican el cerebro con la médula espinal, llevando y trayendo información con el resto del cuerpo. Dependiendo del tipo de nervio afectado pueden producir debilidad o síntomas sensitivos como dolor, ardor, hormigueo o pérdida de sensibilidad, especialmente en manos y pies. Estas molestias pueden dificultar tareas cotidianas y afectar la autonomía de quien las padece”.el ámbito musculoesquelético, la artrosis y la lumbalgia crónica son las principales causas de discapacidad y ausentismo laboral. Se estima que una de cada cinco personas mayores de 60 años tiene artrosis, mientras que el dolor lumbar crónico puede iniciar en etapas tempranas de la vida adulta.