La líder de las fuerzas democráticas de Venezuela, María Corina Machado, confirmó su regreso formal a territorio nacional con un mensaje divulgado en sus canales oficiales: “Estoy aquí. Con ustedes”. La llegada de la dirigente se produjo luego de un operativo diplomático reservado en el que intervinieron delegaciones de varios gobiernos durante las últimas semanas, allanando el camino tras constantes trabas que le impidieron durante meses retornar a su país.
Además, minutos más tarde la líder política se presento en la plaza del pueblo Santa Rosa, en estado de Lara en donde la población la recibió con gran emoción.
Reportes internacionales señalan que la agenda de Machado contempla una aparición comunitaria en el santuario de la Divina Pastora, ubicado en la ciudad de Barquisimeto. El anuncio fue respaldado de inmediato por Edmundo González Urrutia, vencedor de los comicios presidenciales de julio de 2024 de acuerdo con las actas recopiladas por los testigos electorales, cuyo mandato no fue acatado en su momento por el régimen de Nicolás Maduro, quien hoy permanece bajo custodia y en juicio federal en Estados Unidos por cargos de lavado de activos y corrupción.
La Plataforma Unitaria Democrática (PUD), coalición que agrupa a los sectores de la oposición, había denunciado la vulneración sistemática de las garantías fundamentales de la dirigente y exigido garantías plenas para su permanencia y el ejercicio de sus derechos civiles y políticos en suelo venezolano.
El ingreso de Machado pone fin a una seguidilla de trabas logísticas y administrativas que se intensificaron en septiembre pasado, periodo en el que acumuló siete tentativas frustradas de viaje. La dirigente había salido del país con destino a Noruega con el propósito de recibir la medalla del Premio Nobel de la Paz —insignia que posteriormente entregó al mandatario estadounidense Donald Trump— y desde entonces afrontó restricciones para su retorno.
Entre los incidentes documentados figuró la cancelación por presuntas fallas mecánicas de una embarcación en la que planeaba zarpar desde Panamá hacia costas venezolanas el lunes 21 de septiembre. Al día siguiente, dos itinerarios aéreos consecutivos con escalas proyectadas en Aruba y Curazao fueron suspendidos antes del despegue, manteniéndola temporalmente varada en territorio panameño con documentación especial emitida por ese Estado.
El regreso de la dirigente ocurre además en un contexto de reacomodo regional tras la cita reservada en Nueva York entre la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y el mandatario estadounidense Donald Trump en el marco de la Asamblea General de la ONU, escenario donde la delegación venezolana afirmó ante la comunidad internacional que se realizarán nuevas elecciones sin precisar un calendario oficial.