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Postura y problemas visuales en escolares: ¿qué relación existe?

El programa de reciclaje orgánico desarrollado en Concón, con financiamiento de Enap y la participación de establecimientos gastronómicos y hoteleros…

Los equipos intervinieron el sector adyacente a la planta y al emisario, sumándose a una jornada territorial que permitió retirar más de una tonelada de residuos en la bahía de Quintero y Puchuncaví.

Leer un libro, copiar de la pizarra o mirar una pantalla son actividades cotidianas para los escolares, pero también pueden revelar señales que pasan inadvertidas. Inclinar la cabeza hacia adelante, encorvar la espalda o acercarse demasiado al cuaderno podrían estar relacionados con dificultades visuales y, con el tiempo, también favorecer molestias musculares.

Álvaro Redondo, académico de la carrera de Kinesiología de Universidad de Las Américas Sede Viña del Mar, explica que la visión y la postura corporal funcionan de manera coordinada. Por eso, una alteración visual puede provocar cambios en la posición del cuerpo, mientras que mantener una postura inadecuada también puede generar dificultades a la vista.

“El sistema visual cumple un papel fundamental en el equilibrio y la alineación corporal, porque entrega información sobre nuestra ubicación en el espacio. Cuando existen alteraciones, el cuerpo busca compensarlas para mantener la horizontalidad de la mirada, lo que puede provocar inclinaciones de la cabeza, tensión cervical y ajustes en la columna vertebral”, señala.

También se pueden presentar alteraciones posturales como la anteposición de la cabeza respecto de los hombros y la hipercifosis, aumento excesivo de la curvatura natural de la columna vertebral en la zona dorsal o torácica.

“Cuando una persona presenta dificultades visuales, puede modificar la posición de su cabeza y su cuerpo para desenvolverse en las actividades diarias. Si estas adaptaciones se mantienen durante períodos prolongados, pueden aparecer desviaciones del eje postural, contracturas musculares y limitaciones en la movilidad”, explica el kinesiólogo.

Hábitos posturales inadecuados

La adopción de hábitos posturales inadecuados desde la infancia puede favorecer problemas musculoesqueléticos a largo plazo. Por ello, observar cómo se sientan los niños y niñas al estudiar, leer o utilizar dispositivos electrónicos puede ayudar a identificar señales que requieren atención.

El impacto también puede extenderse al aprendizaje. La fatiga visual, las molestias físicas y las dificultades para mantener la concentración pueden interferir en las actividades escolares, especialmente cuando no se identifican oportunamente las causas que las originan.

“Es importante prestar atención a señales como la inclinación persistente de la cabeza, las molestias en el cuello o el cansancio visual durante las tareas escolares. No necesariamente indican un problema específico, pero sí pueden ser motivo para evaluar tanto la visión como la postura y determinar si se requiere una intervención”, indica el académico.

Prevención en el aula y el hogar

La detección temprana permite abordar las dificultades visuales y posturales de manera complementaria. Entre las medidas preventivas se encuentran el uso de mobiliario adecuado a la estatura de cada estudiante, las pausas activas durante las jornadas de estudio y los ejercicios específicos que indiquen los profesionales, de acuerdo con las necesidades de cada caso.

También es importante reducir los períodos prolongados de sedentarismo en el hogar y promover actividades que incorporen movimiento. Estas acciones contribuyen a evitar que ciertas posiciones se mantengan durante horas y se conviertan en hábitos difíciles de corregir.

“Las alteraciones visuales y posturales deben abordarse de manera conjunta, porque las compensaciones que se producen en uno de estos sistemas pueden afectar al otro. Por eso, junto con evaluar oportunamente la visión y la postura, es necesario fomentar hábitos saludables, incorporar pausas durante las actividades sedentarias y promover el movimiento diario desde la infancia”, plantea Redondo.

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