Once miembros de la banda, que incluía a dos mujeres, fueron llevadas a juicio en el Primer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal (TOP) de Santiago, y resultaron condenados.
Una sentencia que suma penas totales de 125 años de cárcel obtuvo el lunes 26 de octubre el Fiscal (s) de Pudahuel Gleys Fernández, para una banda peruana que ingresó más de 15 kilos de ketamina al país entre marzo y octubre de 2023.
Las 11 personas de la banda, que incluía a dos mujeres, fueron llevadas a juicio en el Primer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal (TOP) de Santiago como parte de una organización que se dedicaba a ingresar droga al territorio nacional desde Perú a través del aeropuerto.
La investigación surge con una primera incautación de ketamina en una maleta, detectada en el Aeropuerto de Santiago, donde se detiene a un ciudadano peruano. A partir de allí, la indagación, realizada en conjunto con la Brigada Antinarcóticos Aeropuerto de la PDI, se logra reconstruir la forma de operar y las identidades de quienes integraban esta asociación ilícita, quienes se coordinaban vía mensajería y con encuentros presenciales.
Modus operandi
La organización criminal era lideraba por el ciudadano peruano Henry Campos, quien además era el financista de la agrupación. Junto a sus brazos operativos se dedicaban a reclutar “correos humanos”, los cuales, vía aérea, y a través de vuelos comerciales trasladaban sustancias ilícitas entre las ciudades de Lima y Santiago, utilizando maletas con doble fondo. El equipaje con la droga no era transportado en la cabina del avión, sino que, en la bodega, para impedir su detección.
La investigación abarcó diversas técnicas investigativas, incluidos seguimientos y entregas vigiladas, que permitieron desarticular a toda la estructura logística que realizaba el reclutamiento, transporte, dosificación y distribución de la droga.
Al momento de las sucesivas detenciones se encontró en poder de los integrantes de la banda más de 15 kilos de ketamina, más de un kilo clorhidrato de cocaína y gran cantidad de marihuana. Junto con ello, se encontró en poder de uno de los acusados un cargador con 11 tiros de 9 mm.
Todos ellos fueron condenados por tráfico ilícito de estupefacientes, mientras que seis fueron sentenciados, además, por asociación ilícita y uno, por el delito de tenencia ilegal de municiones.
El líder fue condenado a una pena de 17 años en total, por tráfico de drogas y asociación ilícita, mientras que su principal brazo operativo, César Quiroz, a 18 años de cárcel. El resto de la agrupación recibió penas de entre seis y 13 años de presidio.