El beneficio, que abrirá sus postulaciones en noviembre, permitirá adquirir propiedades de hasta 4.000 UF en la Región Metropolitana. La oferta identificada incluye proyectos en distintas etapas de desarrollo, mientras que el acceso al subsidio estará sujeto al cumplimiento de requisitos de ahorro y financiamiento.
El mercado inmobiliario de la Región Metropolitana comienza a mostrar señales de recuperación, luego de varios años marcados por dificultades para acceder al crédito hipotecario y un elevado stock de viviendas nuevas. Según el Informe Inmobiliario elaborado por la Universidad San Sebastián (USS) y Tinsa by Accumin, durante el segundo trimestre de 2026 el inventario disminuyó un 22% anual, hasta alcanzar las 41.552 unidades, mientras que las ventas aumentaron un 14%, llegando a 5.106 viviendas comercializadas.
Estas cifras reflejan un cambio en el comportamiento del mercado, aunque todavía persisten desafíos para recuperar los niveles de actividad anteriores a la pandemia. Uno de ellos es la concentración de la oferta, considerando que Santiago, La Florida y Ñuñoa reúnen el 49% de las viviendas nuevas disponibles en la capital. A esto se suma que los departamentos de un dormitorio y un baño representan aproximadamente el 40,5% del inventario total.
En este escenario, la próxima apertura del nuevo tramo 4 del Subsidio DS1 podría representar una oportunidad para las familias de sectores medios que, pese a contar con capacidad de ahorro, enfrentan dificultades para financiar la compra de una propiedad. La medida, impulsada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), permitirá adquirir viviendas nuevas o usadas de más de 2.200 UF y hasta 4.000 UF entre las regiones de Coquimbo y Los Lagos, incluida la Región Metropolitana, y de más de 2.600 UF y hasta 4.500 UF en las regiones del norte y extremo sur del país.
El beneficio contempla un aporte estatal de 400 UF, equivalente a aproximadamente $16,5 millones, para las viviendas ubicadas entre Coquimbo y Los Lagos. Su primera convocatoria comenzará el 17 de noviembre y dispondrá de 2.500 cupos para familias que buscan acceder a una vivienda, además de otros 2.500 destinados a personas que ya cuentan con un subsidio habitacional y desean cambiarse al nuevo tramo.
Entre los principales requisitos para postular se encuentra no ser propietario de una vivienda, tener al menos 18 años, contar con Registro Social de Hogares, disponer de cédula de identidad vigente y acreditar capacidad para acceder a un crédito hipotecario. Los interesados también deberán acreditar un ahorro mínimo de 200 UF, equivalente a cerca de $8,2 millones, depositado en una cuenta de ahorro para la vivienda a más tardar el 30 de octubre. De manera excepcional, para este primer llamado no se exigirá que dicha cuenta tenga una antigüedad mínima de 12 meses, requisito habitual de los tramos tradicionales del DS1. Las postulaciones presenciales se desarrollarán entre el 17 y el 27 de noviembre, mientras que el proceso en línea estará disponible desde el 18 hasta el 27 del mismo mes.
La ampliación del subsidio adquiere especial relevancia frente a la oferta existente. De acuerdo con cifras de Tinsa by Accumin correspondientes al segundo trimestre de 2026, la Región Metropolitana registra 26.683 viviendas nuevas con precios de hasta 4.000 UF, distribuidas en 32 comunas. Santiago concentra 6.810 unidades y La Florida otras 5.231, reuniendo entre ambas el 45,1% de las propiedades disponibles en este segmento.
No obstante, esta cifra considera la oferta inmobiliaria por rango de precio, sin distinguir entre viviendas de entrega inmediata y proyectos cuya entrega está prevista para una fecha futura. Por ello, no necesariamente todas las unidades identificadas estarán disponibles para una compra inmediata ni cumplirán las condiciones específicas para utilizar el beneficio.
El acceso a una vivienda tampoco depende únicamente de la disponibilidad de propiedades o de los subsidios estatales. La capacidad de ahorro, los ingresos familiares y las condiciones exigidas por las instituciones financieras siguen siendo factores determinantes para concretar una compra.
“Si bien estamos viendo una disminución del stock y señales de recuperación en las ventas, todavía existe una brecha importante entre la oferta de viviendas disponibles y las posibilidades reales de financiamiento de muchas familias. El nuevo tramo del subsidio DS1 puede contribuir a reducir esa distancia, especialmente para los sectores medios que anteriormente quedaban fuera de los beneficios habitacionales por el valor de las propiedades. Sin embargo, el desafío sigue siendo que estas herramientas se traduzcan en mayores posibilidades de acceso al crédito y en una recuperación sostenida del mercado”, comentó Bernardita Reyes, subgerente de Inversión de Inmobiliaria Imagina.
A esta medida se suman otros mecanismos de apoyo, como el Fondo de Garantía Estatal (FOGAES), que puede facilitar el financiamiento de hasta el 90% del valor de una vivienda nueva, y el subsidio a la tasa hipotecaria, que contempla una rebaja de 0,6 puntos porcentuales para propiedades nuevas de hasta 6.000 UF. Ambos instrumentos están sujetos al cumplimiento de los requisitos y condiciones correspondientes.
Aunque estos beneficios buscan facilitar el acceso a la vivienda, su impacto dependerá de la capacidad de las familias para cumplir con las exigencias de financiamiento. En un mercado donde el stock comienza a disminuir, pero las ventas todavía se encuentran por debajo de los niveles previos a la pandemia, la evolución del crédito hipotecario será un factor importante para determinar si las actuales señales de recuperación logran mantenerse en los próximos meses.