El académico -investigador encabeza un estudio que busca determinar si los compuestos bioactivos de las uvas pueden mejorar la función muscular de los adultos mayores y contribuir a prevenir el deterioro asociado al envejecimiento.
Un equipo de científicos liderado por el doctor Mauricio Castro, académico-investigador de la Universidad Finis Terrae [2], se adjudicó un fondo internacional para estudiar durante 18 meses los posibles efectos del consumo de uvas deshidratadas en la salud muscular de adultos mayores. La investigación busca determinar si este alimento puede mejorar la función mitocondrial y contribuir a prevenir la sarcopenia, condición caracterizada por la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular.
El proyecto contempla una intervención nutricional en la que los participantes recibirán un suplemento elaborado a partir de uvas o un placebo, sin conocer cuál de los dos están consumiendo. Este procedimiento busca reducir posibles sesgos y permitir una evaluación más precisa de los efectos del alimento sobre la musculatura.
«Nosotros propusimos la uva como un alimento funcional, o creemos que puede tener una función importante en la prevención o tratamiento de la sarcopenia, porque tiene varios bioactivos que son muy importantes y que previamente se han estudiado de forma independiente. Por ejemplo, los polifenoles», señaló Castro en entrevista con PostData [3], medio de la Escuela de Periodismo y Comunicación de la Universidad Finis Terrae.
El investigador explicó que el estudio busca comprender cómo los componentes de esta fruta actúan sobre los mecanismos celulares relacionados con el envejecimiento muscular. En particular, el equipo analizará los posibles efectos de sus compuestos bioactivos sobre las mitocondrias, estructuras encargadas de producir la energía que necesitan las células para funcionar.
FINANCIAMIENTO INTERNACIONAL Y ESTUDIO CLÍNICO EN LA UNIVERSIDAD FINIS TERRAE
La investigación liderada por el doctor Mauricio Castro recibió financiamiento de la California Table Grape Commission [4], organismo estadounidense vinculado a la industria de la uva de mesa. El proyecto, titulado Combating Muscle Aging with Grapes: Functional, Mitochondrial and Molecular Insights, se desarrollará en el Laboratorio de Fisiología y Metabolismo Humano de la institución, con la participación de estudiantes del Doctorado en Ciencias del Ejercicio de la Universidad Finis Terrae.
El estudio contempla que hombres y mujeres de 65 años o más, físicamente independientes, consuman durante 16 semanas un suplemento de uva de mesa deshidratada. Los investigadores evaluarán su fuerza muscular, capacidad para caminar, condición física aeróbica y cambios mitocondriales. Además, analizarán muestras de tejido muscular antes y después de la intervención para identificar posibles modificaciones moleculares asociadas al consumo de la fruta.
¿Cómo se evaluarán los efectos de la uva en la sarcopenia? Uno de los aspectos centrales de la investigación es el uso de un protocolo de evaluación en el que los participantes y quienes distribuyen los suplementos desconocen qué producto recibe cada voluntario. Este mecanismo busca evitar que las expectativas influyan en los resultados.
Más allá de comprobar posibles cambios en la fuerza y la función muscular, el equipo pretende identificar los mecanismos biológicos que podrían explicar los efectos de los compuestos presentes en las uvas. «Nuestro enfoque es más bien para entender molecularmente lo que hace la uva de mesa y después ver si esto tiene repercusiones clínicas como, de nuevo, revertir la sarcopenia», explicó el académico.
Los resultados permitirán establecer si el consumo de uvas deshidratadas produce beneficios medibles en la función muscular y la salud mitocondrial de los participantes. De confirmarse la hipótesis, la investigación podría aportar evidencia para desarrollar nuevas estrategias nutricionales destinadas a prevenir o retrasar el deterioro muscular asociado al envejecimiento.