Durante la jornada, los asistentes conocieron de primera fuente el estado del proyecto, sus capacidades para estudiar el universo así como los planes y proyección para las regiones de Atacama y Coquimbo, en desarrollo científico, económico y tecnológico.
Premios Nacionales, académicos, parlamentarios y referentes de distintos ámbitos se reunieron en Santiago para conocer los avances del Telescopio Magallanes Gigante, una de las mayores infraestructuras científicas actualmente en construcción y que se emplazará en el Observatorio Las Campanas, en el Valle del Huasco, entre las regiones de Atacama y Coquimbo.
Durante la actividad, Daniel Jaffe, presidente del Telescopio Magallanes Gigante, explicó cómo su diseño y tecnología permitirán abordar algunas de las grandes preguntas de la astronomía. Entre sus características, el telescopio combinará siete espejos primarios de 8,4 metros con sistemas de óptica adaptativa e instrumentación científica avanzada, lo que permitirá estudiar con un nivel de detalle sin precedentes fenómenos como la formación de estrellas y galaxias y las atmósferas de exoplanetas.
El proyecto avanza además en distintos frentes de fabricación: cerca del 40% de sus componentes se encuentra actualmente en manufactura, los siete espejos primarios ya fueron fundidos y continúa la fabricación de la Montura que sostendrá el telescopio. Su próxima gran etapa considera la Revisión Final de Diseño de la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos (NSF por sus siglas en inglés), prevista para 2027.
María Teresa Ruiz, Premio Nacional de Ciencias Exactas 1997, destacó que “este proyecto nos permitirá acceder a un instrumento único. Pienso que es excelente para nuestro país, para nuestros niños y para las nuevas generaciones”. Además, planteó la relevancia de preservar los cielos del norte del país: “el telescopio es una maravilla, pero también lo es el lugar donde estará instalado. Fui astrónoma observadora en Las Campanas durante muchos años y sé que esos cielos son únicos y privilegiados. Tenemos que cuidarlos”.
Como anfitrión de esta infraestructura científica internacional, Chile tendrá un papel relevante en su desarrollo y en las investigaciones que se realicen a partir de sus observaciones. En esa línea, Oscar Contreras-Villarroel, vicepresidente y representante en Chile del Telescopio Magallanes Gigante, destacó que “para el consorcio es fundamental fortalecer los vínculos con la comunidad científica chilena, las autoridades y las regiones anfitrionas, para que los avances de este proyecto se traduzcan en oportunidades concretas de investigación, innovación y desarrollo tecnológico para el país”.
Ciencia, tecnología y oportunidades para Chile
Esta proyección se refleja también en las posibilidades de investigación que ofrecerá el telescopio a la comunidad científica nacional. Los astrónomos que trabajan en instituciones chilenas contarán con acceso al 10% del tiempo de observación del Telescopio Magallanes Gigante, una cuota que casi triplica la participación de otros países integrantes del consorcio. Este acceso permitirá a los investigadores nacionales impulsar sus propias líneas de estudio y tener una mayor participación en la definición de la agenda científica del telescopio, fortaleciendo el papel de Chile en la investigación astronómica internacional.
Su impacto, sin embargo, no se limitará a la astronomía. Su construcción y futura operación requerirán capacidades vinculadas a ingeniería, tecnología, instrumentación y otras disciplinas STEM, además de profesionales y servicios especializados.
En esa línea, Mónica Rubio, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2021, destacó el potencial del proyecto para fortalecer capacidades científicas y tecnológicas en el país. “Esto nos permitiría convertirnos en un socio estratégico, no solo en el estudio del universo, sino también en el desarrollo tecnológico y en el impacto que puede generar en las regiones de Atacama y Coquimbo. Es una oportunidad para desarrollar competencias y habilidades locales”, afirmó.
La relación del proyecto con el territorio fue también uno de los ejes de la conversación. Yasna Provoste, senadora por Atacama y presidenta de la Comisión de Minería y Energía del Senado, destacó el valor de los cielos del norte del país para el desarrollo científico. “Estamos convencidos de que nuestros cielos son un patrimonio fundamental, no solo para democratizar el conocimiento y la ciencia, sino también para buscar nuevas respuestas a los desafíos que enfrentamos hoy”, sostuvo.
Desde la Cámara de Diputadas y Diputados, Felipe Ross, integrante de la Comisión de Futuro, Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación, destacó las oportunidades que el proyecto puede abrir para el país. “Esta es una tremenda oportunidad para Chile y para su desarrollo científico, tecnológico y turístico. Esperamos con muchas ansias que llegue el momento de su inauguración, porque realmente será un hito para el desarrollo de nuestro país”, señaló.
Con una primera luz proyectada para la década de 2030 y una vida operacional diseñada para extenderse por más de 50 años, el Telescopio Magallanes Gigante busca ampliar las capacidades para estudiar el universo y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades científicas, tecnológicas y de formación para el país.